Circuló ayer con insistencia en los despachos oficiales la versión de que la SEPI se quedaría finalmente en Aerolíneas Argentinas hasta sanearla y venderla mejor. Según el trascendido, la sociedad estatal española estaría evaluando que si para transferir la empresa tiene que desembolsar 300 millones de dólares, le convendría utilizar ella misma esos recursos y después ir a una venta en mejores condiciones.
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La versión fue oficialmente desmentida por el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, que está a cargo de las negociaciones con el gobierno español y con la SEPI por Aerolíneas. El funcionario reiteró su convencimiento de que sigue negociándose con los interesados y que la venta de la línea de bandera se va a cerrar en setiembre.
No obstante, Bastos postergó su viaje a España previsto para el miércoles próximo, porque buscaría llegar a una solución consensuada con diputados y senadores para que no se derogue el Decreto 804 por el cual se modificó la ley regulatoria eléctrica.
• Comunicación
Otras fuentes aseguran que el interés de Bastos por quedarse en Buenos Aires coincide con una comunicación del ministro de Hacienda de España, Cristóbal Montoro, en el sentido de que sería mejor realizar el viaje cuando esté más avanzada la decisión sobre el futuro de Aerolíneas.
El proceso de venta de la empresa local tuvo un giro inesperado cuando Pedro Ferreras fue relevado de la presidencia de la SEPI y reemplazado por Ignacio Ruiz-Jarabo, allegado a Montoro. Ferreras, que había mantenido previamente una actitud de intransigencia frente a los sindicatos, anunció que llevaría a la quiebra a Aerolíneas si no conseguía un comprador antes del 23 de julio. Pero Ruiz-Jarabo recién se incorporó a su nueva función el martes de esta semana y se entiende que en estos días se está informando de lo que pasó con Aerolíneas y del alcance de las ofertas existentes. Como consecuencia, en los últimos días hubo una fuerte reserva en Madrid por parte de la SEPI que habría contribuido a alimentar la versión de que la sociedad española seguirá al frente de Aerolíneas.
• Presión
Dentro del gobierno, se cree que la versión puede ser una forma de presionar a los interesados a que mejoren sus propuestas y la SEPI pueda tener una salida más elegante ante la sociedad española. Por ahora, el negociador que quedó a cargo desde la gestión de Ferreras, Juan Gurbindo, no habría logrado resultados con los oferentes.
Según la información suministrada por Gurbindo, hay cuatro ofertas seleccionadas: la de Juan Carlos Pellegrini, la de Enrique Pescarmona, la de Air Plus-Argentina con los titulares del grupo Marsans de España a título personal, y la de un fondo de inversión norteamericano, sobre cuya existencia no hay constancias. Se especula con que detrás de Pellegrini o de Pescarmona estaría Eduardo Eurnekian, que formuló una propuesta y no llegó a un acuerdo con la SEPI, o bien que la selección anunciada por Gurbindo no elimina la posibilidad de que la SEPI vuelva a convocarlo.
Con todo, en un contexto internacional donde la mayoría de las empresas de aviación comercial del mundo dio pérdida en el primer semestre, con la recesión que afecta al mercado argentino y la mayor penetración lograda por la competencia tras la suspensión de los vuelos dispuesta por Aerolíneas a fines de mayo, no parece fácil encontrar un interesado por la empresa, si no la recibe por lo menos libre de los pasivos que suman 932 millones de dólares en la convocatoria y aumentaron en los últimos dos meses porque la empresa cumple muy parcialmente con sus obligaciones.
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