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En lo que va del año, 100 mil comercios minoristas de todo el país entraron en situación de quiebra. Así lo indicó la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) ayer y destacó que el forzado cierre de ese número de locales significó la pérdida de unos 400.000 puestos de trabajo.
La entidad pronosticó que de cumplirse las pautas del Presupuesto nacional para el año próximo, que prevé una inflación de 22 por ciento para los precios al consumidor y 26 por ciento para los mayoristas, otros 60.000 comerciantes minoristas serán llevados a la quiebra el año próximo.
La Coordinadora atribuyó las causas de esos masivos quebrantos a la devaluación del peso en enero pasado, que generó -según sus cálculos-un incremento de 80,9 por ciento de los precios mayoristas. «La diferencia entre el índice mayorista y el de 32,1 por ciento de inflación de los precios al consumidor, registrado en los primeros ocho meses del año, empuja al sector comercial a una constante descapitalización, y los cierres demuestran cómo el sector del comercio minorista absorbió la diferencia entre el precio al que repone su mercadería y el precio al cual la vende», destacó.
•Proyección
«Nuevamente, las pautas oficiales empujan a un mayor cierre de comercios, cuya proyección hacia diciembre de 2003 asciende a 160 mil (los 100 cerrados durante 2002 y los 60 mil que cerrarían el año que viene por efecto de la inflación)», explicó la institución. El informe de CAME aseguró que este mes, la brecha entre precios mayoristas y minoristas -que debe absorber el comercioalcanza 48,8% y para 2003 crecería a 75 por ciento.
En diálogo con Ambito Financiero,Vicente Lourenzo, vicepresidente de CAME, afirmó que se produjo un « vaciamiento»de stock en los comercios por falta de recursos para reponer mercadería y «esta pérdida que no se pudo afrontar llevó al cierre de 100.000 negocios». En febrero, la cantidad de locales que habían cerrado sus puertas superaba los 90 mil. Pero, la devaluación reactivó el comercio en algunas provincias que recibieron mayor flujo de turismo. «El cierre de comercios afectó en forma diferente a las distintas provincias», aseguró Lourenzo. «En Mendoza, por ejemplo, no hubo tantos cierres, pero no sucedió lo mismo en Capital Federal y el conurbano, donde se concentra la mayor cantidad de cierres», agregó.
Ante esta situación, CAME solicitó al gobierno que se exceptúe al sector del 1,2 por ciento en concepto de impuesto al cheque o que, como mínimo, sea tomado como pago a cuenta. «Hay negocios que pagan más impuesto al cheque que a las Ganancias», se quejó Lourenzo.