A ese monto hay que sumar, además, lo que corresponda pagar por la vieja deuda, es decir, la mantenida con los organismos internacionales de crédito (u$s 31.000 millones) y los pagos que se comprometa el país a realizar luego de la reestructuración de los bonos defaulteados (son u$s 50.800 millones).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La «nueva deuda» emitida en la gestión Duhalde explotará en las manos de quien gobierne en 2005: ese año habrá que pagar u$s 8.500 millones por los compromisos asumidos desde comienzos de 2002, cifra que triplica al monto que se pagará en 2003 y que equivale a 35% del presupuesto nacional.
A ese monto hay que sumar, además, lo que corresponda pagar por la vieja deuda, es decir, la mantenida con los organismos internacionales de crédito (u$s 31.000 millones) y los pagos que se comprometa el país a realizar luego de la reestructuración de los bonos defaulteados (son u$s 50.800 millones).
Los datos surgen de un informe del Deutsche Bank que advierte que el hecho que los BODEN tengan dos años de gracia para comenzar a pagarse el capital, lleva a que se acumule para el 2005 y 2006 un fuerte monto en concepto de amortizaciones que «sólo será posible pagar con un superávit primario de por lo menos 3,8 puntos del PBI». Hoy se ubica en 2%.
Para 2003, el peso de la nueva deuda es leve. Se deberán pagar sólo u$s 2.400 millones entre intereses y amortizaciones de capital ya que además de haberse postergado pagos el país se beneficia con una tasa de interés internacional más baja. Sin embargo, las complicaciones aparecen en 2005, cuando comienzan las amortizaciones correspondientes a los BODEN 2012 y 2013, junto con la maduración de los préstamos garantizados.
En 2005 los pagos correspondientes a la nueva deuda ascienden a u$s 8.500 millones y alcanzan los u$s 11.200 millones en 2006. Con ese crecimiento, el monto de intereses pagados por toda la deuda crecerá de 2,7% del PBI en 2003 a 3,8% del producto en 2006. «Eso refleja el importante superávit primario que se deberá tener para hacer frente a esos pagos», señala el informe.
Además de tener que cubrir con el saldo primario los servicios de la deuda, habrá que responder por las mayores amortizaciones de capital. Según las estimaciones, el peso de las amortizaciones pasará de 0,1% del PBI este año a 1,2% en 2005 y 1,8% en 2006.
Las cifras del informe, basado en las recientes publicaciones oficiales, son las siguientes:
• La nueva deuda comprometida en los últimos 14 meses asciende a u$s 39.100 millones y alcanzará los u$s 56.700 millones en los próximos meses. El monto supera en 10% al total de bonos defaulteados.
• De esa cifra, u$s 16.300 millones corresponden a todos los BODEN que se emitieron y otros u$s 16.600 millones es deuda que deberá ser reconocida en cualquier momento (como la compensación a bancos).
• Ese monto equivale a 38% de la deuda reconocida por el Estado. Así, la deuda total ascenderá a u$s 157.000 millones, que equivale a 122% del PBI en 2003.
Dejá tu comentario