2 de enero 2004 - 00:00

Sigue acuerdo para que no suba la nafta

El acuerdo entre las productoras de petróleo y las refinerías para mantener sin variantes los precios de los combustibles al público, se renovará por 60 días hasta el 1 de marzo, en la próxima semana.

La prórroga del convenio que rige desde hace un año se hace sólo por dos meses, y no por tres, como era habitual, debido a la insistencia de las empresas, especialmente las refinerías sin petróleo propio, por la necesidad de volver a los «precios de mercado»
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Los valores de los combustibles al público se mantienen prácticamente sin variantes desde hace un año, salvo una leve rebaja que se concretó a las pocas semanas de haber asumido el actual gobierno. La reducción reflejó parcialmente la valorización del peso frente al dólar, ya que en enero de hace un año, al firmarse el primer acuerdo, la divisa cotizaba a $ 3,40 y luego se mantuvo en torno a $ 2,90. Al empezar 2003, petroleras y refinadoras firmaron un acuerdo por el cual las primeras venden el crudo a las segundas como si la cotización internacional fuera de 28,5 dólares. Por la diferencia entre el valor real en el mercado de Nueva York de la variedad West Texas Intermediate, que es la de referencia en la Argentina, y el precio fijado en el convenio, se constituye un crédito de las refinerías con las petroleras que deberá devolverse cuando la cotización se ubique por debajo de 28,5 dólares. En el momento en que el precio internacional baje, el precio local del crudo seguirá sin cambios hasta compensar el crédito más la tasa Libor.

El convenio fue firmado cuando se esperaba el ataque de EE.UU. a Irak y se especulaba que el precio iba a tener un salto muy abrupto, imposible de trasladar a los precios de los combustibles, pero que después de una guerra rápida, la cotización iba a descender y ubicarse entre 25 y 28 dólares. Esta última predicción no se cumplió. En el momento previo de la incursión en Irak, el máximo alcanzado en el mercado de Nueva York fue de 37,83 dólares, un poco más abajo de los 40 a 43 dólares que preveían las petroleras internacionales.

Pero cuando el gobierno de George W. Bush dio por terminada la guerra, los precios sólo estuvieron por pocos días debajo de 28,5 dólares, y la incertidumbre internacional mantuvo la cotización por encima del precio interno del convenio en la mayoría de los días del año
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En la actualidad, al prorrogarse el convenio por 60 días, hay una expectativa de que, terminado el invierno en el Hemisferio Norte, el precio tenderá a bajar. Sin embargo, sin convenio, los precios de los combustibles reflejarían la cotización internacional plena, aun cuando la deuda con las productoras podría quedar entre paréntesis hasta que el valor descienda a menos de 28,5 dólares. El secretario de Energía, Daniel Cameron, prometió el Día del Petróleo, mecanismos para salir progresivamente del convenio de precios. Sin embargo, parece poco creíble que el gobierno acepte una adecuación instantánea de los precios de los combustibles a la cotización internacional, en un año en que podría seguir alta por los problemas en Oriente Medio y por la determinación de la OPEP de sostener los valores del producto. De este modo, lo único con lo que se viene especulando, es con un nuevo convenio con un valor interno de referencia para el petróleo de 30 dólares.

Para las empresas tampoco sería muy conveniente una suba en los combustibles, porque vienen perdiendo mercado en forma significativa, por la conversión de vehículos a GNC. Y aunque las refinadoras pidan que se eleve la carga impositiva de ese producto, por ahora no se ve en el gobierno disposición para una medida de ese tipo. Además, las petroleras que exportan, sobre todo Repsol YPF que es la líder en el mercado, serían las menos interesadas en tener un problema con el gobierno, que implique riesgo de suba en las retenciones y en momentos en que empieza la discusión por el precio del gas natural. En síntesis, el convenio se renueva por 60 días, pero no será sencillo que se revea en marzo.

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