«Si Echegaray se bajara del caballo, el problema se soluciona», señaló un funcionario del gobierno. Pero el director general de la Aduana se mantiene firme y tensa la situación con Alberto Abad, el titular de la AFIP y su superior.
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Ricardo Echegaray insiste en quedarse en la Aduana, aunque lo destituyan de la dirección general, porque es un funcionario de carrera.
Néstor Kirchner todavía no definió, mientras Rudy Ulloa, el empresario santracruceño, mueve todas sus influencias para que siga en el cargo. Abad está molesto con las actitudes de Echegaray, algunaspoco transparentes. «Es más fácil reemplazar a Echegaray que a Abad», señaló el funcionario. «Formar a un recaudador es una tarea compleja», agregó. Cerca de Cristina Fernández, los apoyos a Abad son definidos. Alberto Fernández está a favor de la continuidad del titular de la AFIP. La Presidente ha hecho una bandera de la recaudación y el superávit fiscal, es difícil que prescinda del responsable de ese logro. Esta semana tomará una decisión que podría terminar con Echegaray en otro organismo.
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