• Tras conocerse la estrategia de negociación de la deuda pública ayer los bonos Global continuaron soportando caídas de 3 por ciento promedio. También los BOCON acusaron el impacto de la oferta de reestructuración con pérdidas de hasta 5 por ciento. En cambio los BODEN (2008 ganó 2,05 por ciento y 2007 subió 1,45 por ciento), operaron más firmes y consiguieron ayer ganancias de más de 1 por ciento. De todos modos lo mejor pasó por el BOCON PRO 1 que subieron 5,26 por ciento.
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• La atención de los operadores siguió centrada en los lineamientos de la reestructuración de la deuda y en medio de la cautela que guió a las estrategias de inversión, el dólar terminó reacomodándose un centavo abajo. • Las cotizaciones al público cerraron en 2,88 pesos para la compra y 2,92 pesos cuando se trató del precio de venta y, según los cambistas, la liquidación de los exportadores siguió siendo el principal abastecedor de divisas. Ayer los exportadores liquidaron u$s 34 millones, un volumen alto para esta época del año.
• Como la demanda no fue suficientemente amplia, el Banco Central salió a absorber el excedente y finalmente incorporó a sus reservas internacionales 5 millones de dólares, que ayudaron a mantener el precio del dólar por encima del piso de $ 2,90 deseado por el gobierno. • Con esta nueva intervención en la plaza cambiaria, el organismo monetario lleva comprados 38,3 millones de dólares en lo que va de setiembre, a un ritmo diario de 2,6 millones en las últimas veinte jornadas cambiarias.
• En el segmento mayorista o entre bancos, el billete estadounidense bajó a 2,905 pesos, mientras el tipo transferencia se operó a 2,902. • El mercado cambiario demostró así estar ajeno a la cuestionada propuesta de reestructuración de la deuda y a la sensación de rechazo que transmitieron los inversores.
• La pérdida exigida a los acreedores, en cambio, generaba arbitrajes entre los tenedores de títulos públicos y nuevamente los más golpeados eran los que se emitieron con posterioridad a diciembre de 2001 y que se incluyen en la deuda en default. • «Vamos a tener una reacción negativa por unos días en el mercado de deuda, ya que la negociación va a llevar mucho tiempo», explicó un banquero extranjero. «Las importantes diferencias entre el gobierno y los acreedores obligará a un extenso diálogo que se estima se podría prolongar por más de un año», apuntó otro colega.
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