Sin condiciones para un acuerdo de largo plazo

Economía

El gobierno no está en condiciones de lograr un acuerdo a tres años con el FMI como espera. Desde la Fundación Mediterránea el Director del Departamento de Investigaciones Económicas de esa entidad, Gabriel Sánchez, realizó un crítico diagnóstico sobre la situación argentina, más allá de que los indicadores básicos estén evolucionando positivamente, y aclaró que para lograr un acuerdo de largo plazo habrá que comprometerse a reformas mucho más profundas que no están en línea con lo que el gobierno piensa. Además, advirtió que mientras las inversiones netas sigan siendo negativas sólo hay margen para crecer 6% más, y que con un superávit primario de únicamente 3 puntos del PBI alcanza si el PBI crece 9% anual en dólares en los próximos años, y se refinancian los intereses de la deuda con los organismos hasta 2007.

Periodista:
¿La aprobación del miniacuerdo es una señal de que se logrará rápido un acuerdo más amplio con el FMI?

G.S.: No. La aprobación era esperable. Porque los indicadores mínimos que suelen mirarse están dando bien. La economía crece, hay superávit primario, la inflación es de un dígito, el tipo de cambio se aprecia. Pero lo que no sabemos es de qué naturaleza será el acuerdo. Tanto Lavagna como el FMI dicen que será a tres años. Yo creo que las mayores probabilidades están en que el acuerdo sea mucho más corto.


P.:
¿Cuánto tiempo?

G.S.: No más de un año y medio. Si el gobierno quiere un acuerdo a tres años, se tendrá que comprometer con reformas más profundas que no están en línea con lo que piensa.


P.:
¿Ese acuerdo complicaría la renegociación de la deuda? G.S.: Sí. Cuanto más corto sea el acuerdo con el FMI, menos atractiva será la oferta que se le podrá hacer a los acreedores para incentivarlos a entrar al canje y más difícil será el acuerdo con ellos. A los acreedores hay que darles una señal clara de que se generará un superávit primario suficiente para cumplir con los compromisos.

P.:
¿Cuál sería el superávit primario que ganaría la confianza de inversores y acreedores?

G.S.: Yo lo plantearía de la siguiente forma: si suponemos que con viento a favor tenemos una economía en crecimiento en los próximos años, que logramos refinanciar la deuda en default a 20 años (unos u$s 180.000 millones) y que toda la deuda promedio rinde 4% anual, se van a necesitar unos u$s 7.200 millones por año sólo para pagar intereses de esa deuda. Eso implican 5,8% del producto ¿Cómo hacemos para pagarlos? La única forma es que el PBI en dólares crezca a un ritmo de 9% anual y no se pague nada de intereses a los organismos hasta 2007. Sin esos pagos a organismos las necesidades de superávit primario se reducen en 1 punto del PBI y se podría cubrir otro tanto con adelantos del Tesoro y con pagos de las provincias. Sólo de esa forma alcanza con un superávit primario de 3 puntos del PBI.


P.:
La buena evolución de la economía ¿es obtenible?

G.S.: No. El gobierno dice que hay un producto potencial de 30% que es la diferencia entre el PBI actual y el que había en el '98 y entonces creen que como hay capital ocioso para crecer sólo se necesita empujar la demanda, y no se requiere de la inversión. Pero eso no es así. Porque el país se está comiendo el capital, y como además hubo pérdida de productividad, el producto potencial es sólo 12%. Eso limita al crecimiento. Hay mucho capital que está, pero es obsoleto. La necesidad de inversión es muy grande y Lavagna recién ahora parece comenzar a mirar la importancia de la inversión.


P.:
¿Cuánto más se puede crecer sin inversiones y con sólo 12% de producto potencial?

G.S.: Con una brecha de sólo 12%, no se podrá crecer más allá de 6% con respecto a 2003. Ese es el techo de crecimiento si no volvemos a tener inversiones netas positivas. Este año la inversión neta será otra vez negativa en 4 puntos del producto.


P.:
Lavagna se inclina más por lograr un boom de demanda que por recuperar la inversión. ¿Se puede empujar el consumo?

G.S.: El gobierno está atado de las manos para generar boom de demanda porque no tiene recursos. Con el aumento de salarios sólo generó un impacto de 0,3 puntos del PBI.


Entrevista de Victoria Giarrizzo

Dejá tu comentario