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La posibilidad de una redolarización de depósitos a través de un fallo de la Corte Suprema y la estabilidad del dólar son las causas del escasísimo interés que tuvo este canje lanzado a principios de octubre y que fue prorrogado en noviembre.
Para el gobierno significa un problema, ya que en los bancos quedarían unos $ 15.500 millones en depósitos reprogramados. A esta cifra debe agregarse el ajuste por el CER que ya llegó a 40%. Por lo tanto, el dinero que deberán devolver las entidades asciende a unos $ 21.700 millones.
La devolución de fondos comienza en enero para los depósitos más chicos, pero el grueso de los vencimientos cae a partir de julio de 2003. Se estima que entre mediados del año próximo y junio de 2004 los bancos deberán responder por 80% de los fondos que quedaron atrapados en el «corralón».
La novedad de la Letra bancaria no atrajo a demasiados ahorristas, pese a que tiene un respaldo mixto de entidades y Estado. La mayoría siguió optando por BODEN en dólares a diez años y medio (vence en 2013). Se trata de títulos emitidos en 100% por el Estado, que se hace responsable de hacer frente a la devolución de los fondos.