Néstor Kirchner lo anunció ayer, y hoy Roberto Lavagna lo explicará al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva: no habrá libre comercio de automóviles entre la Argentina y Brasil desde 2006, tal como estaba pactado originalmente. La medida, adelantada el martes por este diario, apunta a evitar que desde ese año lentamente las terminales automotrices abandonen la Argentina y se radiquen en Brasil atraídas por los subsidios oficiales que otorga el país vecino. Lavagna dirá hoy que deben implementarse también mecanismos para proteger a la Argentina de los aumentos excesivos de importaciones desde Brasil en sectores sensibles, y con instrumentos menos burocráticos y más efectivos que los que se pueden utilizar actualmente. Desde Economía se cree que es muy probable que el gobierno de Lula acepte la decisión de Kirchner y Lavagna, a cambio de mantener unido el Mercosur y continuar mostrándose como el verdadero líder del bloque. El ministro argentino tendrá hoy un recibimiento importante: se encontrará con el presidente de Brasil y los principales ministros de su gabinete. Pero los anuncios definitivos del acuerdo comercial los harán los dos presidentes el 20 de setiembre en Nueva York, luego de un desayuno privado que mantendrán en esa ciudad.
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«No estamos para mirar cómo se producen las asimetrías como las que hay en este sector. Hemos tomado la decisión concreta desde el gobierno de no liberar en el año 2006 el mercado de la venta automotriz con Brasil, como estaba establecido», dijo Kirchner en un acto que organizó la empresa Volkswagen en su fábrica de General Pacheco.
«Queremos que se desarrolle la industria automotriz de la hermana y querida república de Brasil, pero también queremos la nuestra», apuntó el Presidente, y agregó que
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