Siguiendo el casi inverosímil recorrido de la última quincena, ayer fuedía de repuntes para el Merval y se anotó con 1,3 por ciento de mejora, despuésdel deslizamiento del primer día de noviembre.
Si se quieren averiguar los por qué de caras tan distintas, sobrevalores que no cambian sus condiciones, habrá que imaginar qué pasa por lacabeza del promedio de los operadores y que admite tanta variante de rumbo sinmayores advertencias. Un jeroglífico es el mercado y todos los resultados estánsiempre en igualdad de condiciones para presentarse al día siguiente.
Acaso una noticia, tal vez una declaración, un rumor a confirmar, unaexpectativa por abonar, o vaya a saberse qué es lo que motoriza a «osos» quedevienen en «toros», para volver a mutar de personaje enseguida.
Día feliz
Cada día es un mundo nuevo. Ayer resultó un «buen día», si se lo juzgadesde el punto de vista del signo de los índices.
No así por el volumen, que llegó a los $ 33 millones, aunqueparticipando los CEDEAR con casi 15 millones de pesos y dejando en no más de 18millones de pesos a las locales. Una base tan endeble como las otras, con elcambio en superficie y que dejó al Merval en ceros de «439». Se alejó el riesgode volver a cruzar la línea roja del «400», parece resultar esto el mejor logrode los últimos días. Para hoy, nada puede sorprender, porque nada puedeanticiparse con coherencia y convicciones.



