13 de marzo 2008 - 00:00

Sonrisas para la Presidente: las reservas superan los u$s 50 mil millones. El mensajero: Redrado

El Banco Central ya cuenta con más de u$s 50.000 millones en reservas. Así se lo informó ayer su titular, Martín Redrado, a Cristina de Kirchner. El boom de las materias primas permitió que se alcance este récord que sirve para amortiguar impacto de crisis externas. También los sucesivos récords del euro y del oro provocaron una fuerte revalorización de las inversiones del BCRA en esos activos. Pero es cierto que, si bien posee u$s 50.000 millones, del otro lado hay u$s 18.000 millones que el Central adeuda bajo la forma de Letras y Notas. Dejandode lado cuestiones contables,surgen otros interrogantes. El inmediato: ¿cómo con este nivel de reservas se puede estar en default con los países agrupados en el Club de París? Lo adeudado es casi 10% de lo atesorado por el Banco Central. Incluso, una solución a este punto provocaría más ingresos de capitales que rápidamente compensarían lo sacrificado en reservas. También facilitaríala concreción a tasas más bajasde megaproyectos, como el ansiado tren bala. Oculto está también el costo en inflación, que deparó la política de mantener el dólar por encima de 3,15 pesos. Pero los u$s 50.000 millones hacen que ello se olvide. Dan tranquilidad, más cuando se toma en consideración que el gobierno, por la crisis en EE.UU. y por propios factores domésticos, no cuenta con crédito en los mercados y que, eventualmente, hasta se podría utilizar parte para hacer frente a vencimientos de la deuda.

Sonrisas para la Presidente: las reservas superan los u$s 50 mil millones. El mensajero: Redrado
Las reservas internacionales superaron por primera vez ayer los u$s 50.000 millones y fue Cristina de Kirchner quien se hizo cargo del anuncio. En un acto en el que los municipios acordaban su incorporación al programa de manejo eficiente de la energía, la Presidente señaló que «es una acumulación histórica, que funcionará como un escudo frente a cualquier vaivén económico internacional y que nos da una solidez que nunca tuvimos en las últimas décadas».

El monto alcanzado ayer (u$s 50.009 millones exactamente) representa una suba de 8,3% respecto a los niveles de fin de 2007, cuando las reservas habían cerrado en u$s 46.176 millones. Esta aceleración tuvo que ver con distintos factores: por un lado la fuerte liquidación de divisas de exportadores, pero también la notable revaluación que tuvieron en lo que va del año el oro y el euro, además de otras monedas, que representan casi 15% del total. La apreciación de estos activo fue lo que provocó el salto de más de u$s 140 millones que se produjo ayer, permitiendo superar la marca.

«Tengo el orgullo de poder hacer este anuncio, que no es un logro del gobierno o de un partido, sino de todos los argentinos», agregó Cristina luego de reunirse con el titular del Banco Central, Martín Redrado.

La contracara del récord de reservas es el nivel de Lebac y Nobac emitidas por el Banco Central, que ascienden a $ 56.200 millones, el equivalente casi a 18.000 millones de dólares. Son instrumentos de deuda que se utilizan para absorber pesos del mercado, en parte utilizados para comprar dólares. Mientras que el BCRA se beneficia por el rendimiento de las reservas (el año pasado el promedio fue casi 7% anual), debe pagar una tasa de interés por la colocación de dichos títulos, con lo cual pierde una porción de esa utilidad.

Un comunicado emitido ayer por la entidad que preside Redrado, destaca algunos puntos de este récord. Allí señala que se trata del resultado de «una política de acumulación de reservas con fines anticíclicos».

  • Detalles

    Estos fueron otros conceptos de la autoridad monetaria:   

  • Esta política de acumulación de reservas tuvo efectos muy concretos. Ello ha quedado demostrado a partir de la crisis crediticia en los Estados Unidos y, en particular, ante las turbulencias experimentadas en las últimas semanas en los mercados más desarrollados. . Las reservas han permitido proteger a la economía real y evitar abruptas variaciones en las variables monetarias y financieras que hubieran generadoun efecto inflacionario y otros claros perjuicios.   

  • Constituyen un seguro anticrisis cuya eficiencia quedó probada en los hechos: estamos en un período de volatilidad financiera y el seguro que tiene la Argentina funcionó correctamente.

  • La protección que brinda a nuestra economía configura uno de los pilares centrales del modelo económico, cobrando especial relevancia para estabilizar las expectativas de los ciudadanos.

  • Esta política es una práctica generalizada en el mundo emergente, dirigida a la capacidad de enfrentar los cambios bruscos en los flujos de capitales que caracterizan a un mercado financiero globalizado.

    Los detractores de esta política de acumulación resaltan, en cambio, que el Central actúa de esta manera fundamentalmente para evitar que caiga la cotización del dólar. Por lo tanto, al volcar más pesos para defender el nivel actual no hace más que alentar la inflación. El Banco Central brasileño, por ejemplo, también compra divisas pero deja al mismo tiempo que la cotización se deslice hacia abajo en relación con el real.

    Otra de las discusiones está vinculada con el destino de las divisas acumuladas en el Central. En 2005 se utilizaron más de u$s 9.500 millones para cancelar la deuda con el FMI. Nueve meses después se había recuperado casi la totalidad. Ahora el debate pasa por la posibilidad de aplicar una parte de esos recursos para cancelar la deuda con el Club de París (en default desde 2001), de alrededor de u$s 6.000 millones. Sin embargo, repetidamente desde Casa Rosada y el ministerio de Economía se mandó la señal contraria. El comunicado del BCRA de ayer, aludiendo a esta acumulación como una suerte de seguro «anticrisis» confirma que no habría interés oficial por aplicar una parte a la cancelación de deudas.
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