Standard & Poor's dijo el lunes que la calificación de crédito de Brasil dependerá del amplio respaldo político a una postura fiscal estricta y a la continuidad de las reformas bajo el nuevo gobierno, que será elegido en una segunda vuelta el 27 de octubre.
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El domingo los brasileños fueron a las urnas para elegir a un nuevo presidente dentro de una larga lista de candidatos. Debido a que ningún candidato obtuvo la mayoría de los votos válidos para ganar la presidencia en una primera vuelta, la contienda electoral irá a una segunda ronda.
La presidencia ahora será disputada entre el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, que obtuvo el 46,4 por ciento de la votación y el candidato de la coalición de gobierno, Jose Serra, que obtuvo el 23,1 por ciento. según los últimos datos divulgados.
Standard & Poor's dijo que estaría buscando señales inmediatas del presidente electo con respecto a las políticas macroeconómicas. La agencia calificadora dijo que el próximo gobierno necesitará manejar y finalmente revertir las presiones fiscales y de pago de la deuda, cada vez mayores.
"Las señales positivas incluirían la formación de un equipo económico tecnócrata fuerte, el rápido desarrollo de un programa económico efectivo (que debería servir para disminuir las presiones financieras a corto plazo) y la negociación de alianzas políticas fuertes", dijo en un comunicado la analista de crédito de Standard & Poor's Lisa Schineller.
S&P dijo que la calificación de crédito de Brasil, que ahora es B+ o cuatro niveles dentro del territorio especulativo, podría estabilizarse si hubiera señales de respaldo a una nueva política fiscal estricta y planea de avanzar en la agenda de reformas, o podría verse presionada si el nuevo gobierno flaquea en esas áreas.
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