La de ayer fue una de esas ruedas en las que se puede hablar del "vaso medio lleno o medio vacío", según sea el lugar desde donde se miren las cosas. Es que con el petróleo en baja (aunque esta vez no fuera finalmente más que un modesto 0,3% que lo llevó a u$s 55,85 por barril) y las tasas en igual sentido (a 10 años los treasuries quedaron pagando 4,44%), se podría haber esperado algo mejor que 0,26% que ganó el Promedio Industrial al cerrar en 10.486,02 puntos o 0,01% que perdió el NASDAQ. De hecho, poco antes del mediodía, las cosas lucían como que podríamos terminar con una de esas ruedas que algunos definen como "excelentes", pero no se dio así (hay quien culpó a las expectativas que generan las novedades de hoy en Dell y Alcoa). Es cierto que el S&P 500 y el Dow enhebraron su tercera suba consecutiva, pero lo acotado de éstas y el escaso interés de los inversores (apenas 1.400 millones de papeles negociados en el NYSE y 1.700 millones en el NASDAQ) reflejan que sigue sin haber demasiada confianza en el futuro de las cotizantes, en la baja del petróleo y en la evolución de la tasa de interés (se tome cada uno de estos factores de manera individual o conjunta). No debemos olvidar que, a pesar de la "calma" de las últimas jornadas, el crudo continúa ganando 30% en lo que va del año y que los papeles financieros, representantes de 20% de la capitalización del S&P (y ayer uno de los motores de la fortaleza del Dow), vienen perdiendo casi 8% en promedio desde enero, por el castigo que les ha impuesto baja de los bonos (o si se quiere, la suba de las tasas).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario