19 de junio 2001 - 00:00

Sube el dólar en los países limítrofes

El abandono del tipo de cambio fijo para las operaciones vinculadas al comercio exterior alentó ayer nuevas devaluaciones en los dos principales mercados externos de la Argentina: Brasil y Chile. En Brasil, el real se devaluó otro 1,6% mientras que en Chile la moneda cayó 1,4%.

Así, mientras en la Argentina el tipo de cambio doble todavía no entró en vigencia, los exportadores a estos mercados ya perdieron entre 20% (en el caso de Chile) y 25% (en el caso de Brasil) de la mejora en la competitividad que supuestamente ganarían con el dólar exportador a $ 1,0693. En conjunto, en estos dos países la Argentina coloca anualmente casi 37% de sus exportaciones totales, que en 2000 significaron ventas externas por casi u$s 10.000 millones. Brasil es el principal mercado de la Argentina, y Chile, el tercero en importancia después de Estados Unidos, con envíos que el año pasado alcanzaron los u$s 2.700 millones. A esto se suma que Uruguay anunció ayer un incremento en el ritmo mensual de devaluación del peso uruguayo que pasará de 0,6% a 1,2%, para contrarrestar los efectos de las medidas argentinas. Se trata del tercer mercado americano de importancia para la Argentina: el año pasado se colocaron mercaderías en el Uruguay por casi $ 800 millones.

Así, paradójicamente, las dudas que está generando el nuevo tipo de cambio anunciado el viernes pasado por el gobierno argentino podría traer más complicaciones que beneficios a los exportadores, dado que, al alentarse devaluaciones en estos tres países, podrían perder el beneficio que el efecto empalme teóricamente brindaría. Al cierre de ayer del euro, el tipo de cambio argentino para el sector comercial era $ 1,07, lo que deja una mejora de 7% en la rentabilidad. Pero al depreciarse 1,7% el real, si los exportadores argentinos a este país tienen que bajar precios para mantener los valores en el mercado vecino, su rentabilidad se reduce a 5,3%. Una situación peor ocurre para quienes venden a Chile, porque a cambio de beneficiarse con este nuevo tipo de cambio, se les reducen los reintegros: ayer, con la devaluación del peso chileno, si los exportadores argentinos a Chile deben ajustar precios, la rentabilidad que supuestamente ganarían quedó reducida a 5,6%.

De esta forma, los beneficios del tipo de cambio doble no están claros. Porque si alienta devaluaciones en países con fuertes vínculos comerciales con la Argentina, que reducen la competitividad de los productos argentinos, en pocos días pueden compensar la ganancia de rentabilidad que supuestamente obtendrían.

En Brasil el real cerró en un mínimo histórico de 2,46 reales por dólar porque apenas la intervención del Banco Central en el mercado pudo atenuar. Es el valor más bajo desde que en 1994 se lanzó el real y fue causada por la incertidumbre generada ante las medidas en la Argentina. Con respecto al cierre del viernes significa una caída de 1,7%. Asimismo, el valor del dólar en lo que va del año subió 25,3%. A fines de diciembre del año pasado, el precio del dólar era de 1,96 real.

Presión en Chile

Una situación similar se vivió ayer en Chile, donde la moneda cerró a 623 chilenos por dólar frente a los 614,6 que valía un dólar el viernes pasado. La presión sobre el dólar en este país se debió a las compras hechas por compañías comerciales e industriales que desarrollan negocios en la Argentina. En Chile, muchos analistas y empresarios interpretaron las medidas de la Argentina como una devaluación encubierta del peso, y de no modificarse esta interpretación, los operadores anticipan que podrían registrarse nuevas caídas en esta semana.

Chile es el tercer mercado más importante para la Argentina. El año pasado,
10% de las ventas totales argentinas se colocó allí. Pero los exportadores a este país se han visto complicados desde los últimos cinco meses: desde febrero el peso chileno se devaluó 12%, por la desaceleración de la actividad económica. En la primera semana de febrero, la moneda cotizaba a 556 chilenos por dólar y ayer cerró a 621 pesos.

Las pérdidas de valor de estas monedas hubieran podido quedar compensadas si el euro se hubiera depreciado en una magnitud considerable. Pero nada de eso ocurrió. Ayer el euro volvió a caer frente al dólar pero muy levemente, quedando prácticamente en los mismos niveles del viernes.
Cerró a 0,8614 de dólar por euro, frente a 0,8619 que cotizaba el viernes pasado.

A esta situación complicada para el comercio exterior argentino se suma la evolución del peso uruguayo, que ayer cerró igual que el viernes, a 13,07 por dólar. Pero en lo que va del año esta moneda llegó a devaluarse casi 6%: en enero el dólar valía 12,4 pesos uruguayos. Ayer no se registraron en esta plaza demandas importantes de dólares, pero es otro mercado para estar atentos: la Argentina exporta al Uruguay cerca de $ 800 millones anuales, siendo el tercer mercado americano más importante para el país. Para los próximos meses también en este mercado la situación puede complicarse. Ayer las autoridades de este país anunciaron una aceleración en el ritmo de devaluación mensual del peso que subirá de 0,6% mensual que regía actualmente a 1,2% mensual.

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