12 de agosto 2008 - 00:00

Subían ayer los bonos, pero dos malas noticias les cortaron el alza

• Standard & Poor's le devaluó, otra vez, la categoría al país.

• Insistencia oficial para no admitir el alza del costo de vida.

Con el gobierno comprando títulos públicos para contener la hemorragia, como primera medida, apenas abrió el mercado ayer subieron los bonos hasta casi 8%. Recuperaban un solo día de las pérdidas de la semana pasada. Era un alivio, apenas. Y, antes de concluir la rueda, se conoció que el índice mensual de costo de vida (contumaz fabricación del INDEC) no reunía los datos privados de inflación y, casi en simultáneo, la decisión de la agencia Standard & Poor's para reducir la categoría crediticia de la Argentina. Entonces, ese 8% en minutos se transformó en 4%. Hoy sigue incierto el rumbo. Luego de una primera semana de agosto en la que el mercado de bonos domésticos fue una verdadera picadora de carne a la baja, la calificadora de riesgo Standard & Poor's bajó ayer la nota de la deuda argentina de largo plazo de B+ a B (también a Mendoza y a Buenos Aires). Esto ocurre después de una caída promedio en los últimos 30 días de los commodities de exportación de 25%, de discusión de subas de impuestos para cerrar las cuentas fiscales (cosa insólita luego de seis años de crecimiento, de los precios récord de los productos exportables y de una exagerada presión impositiva sobre el sector blanco), no sólo por parte del gobierno central, sino también en las provincias más importantes. Hay que agregar la ratificación presidencial de lo actuado por Guillermo Moreno destruyendo el INDEC, una clara percepción de desaceleración de la actividad económica y una colocación directa al gobierno de Hugo Chávez por mil millones de dólares a la misma tasa que el megacanje, de 15%, de junio de 2001, de Domingo Cavallo. Por si lo anterior fuera poco, los vencimientos anuales de deuda pública para los próximos tres años y medio, suponiendo que se refinancian tanto los pagos de capital de la deuda intra sector público (u$s 2.700 millones) como con el BID y el BIRF (u$s 1.700 millones), llegan a la enorme cifra de u$s 8.000 millones. Nada fácil para un gobierno que cada vez tiene más problemas.

Subían ayer los bonos, pero dos malas noticias les cortaron el alza
La recompra de deuda por parte del Ministerio de Economía tuvo su primer efecto en el mercado: los bonos treparon hasta 4,1%, pero promediando la rueda llegaron a subir hasta 8%. Esta reducción intradiaria se explicó por dos motivos: la divulgación oficial de la inflación por parte del INDEC, que fue menor que todos los pronósticos, y la confirmación de rebaja de nota por parte de Standard and Poor's. Ambas noticias se conocieron en la última hora de cotizaciones.

Desde temprano el Banco Nación se mostró activo en el mercado de títulos, demostrando que las recompras no quedarían en meros anuncios. Según estimaciones de mercado, las operaciones rondaron los u$s 100 millones y se concentraron sobre todo en tres títulos: BODEN 2012, BONAR 2011 (ambos en dólares) y PRE 8 (en pesos). Los precios de estos papeles (todos con importantes vencimientos para lo que resta del año y 2009) prácticamente no se movieron, pero sí se sintió el efecto sobre los títulos más largos, que son más volátiles y reflejan mejor la expectativa del mercado.

El monto operado en el mercado de títulos públicos fue muy alto. Llegó a los u$s 700 millones cuando el promedio de la semana pasada no había superado los u$s 400 millones.

«Estamos muy satisfechos con el resultado conseguido hoy (por ayer) y seguiremos comprando títulos», explicaron a este diario altas fuentes del Palacio de Hacienda. Prefirieron no comentar sobre el efecto negativo que causó en las cotizaciones la divulgación de la inflación de apenas 0,4% por parte del INDEC, que borró parte de las ganancias de las primeras horas y con ello parte del esfuerzo hecho con las recompras de títulos.

El Discount en pesos registró muchas operacionesy se movió sin pausa en tendencia alcista hasta las 16. Acumulaba entonces una suba de casi 6%, cotizando a $ 102. Pero en esa hora final retrocedió de manera significativa y finalizó en $ 99,5, con una suba de 3,3% respecto del cierre del viernes (ver gráfico). El Par en moneda local también mostraba una suba de casi 8% pero finalizó 4% arriba, mientras que el título nominado en dólares subió 2,26%. En el gobierno, de todas formas, se mostraron aliviados por la disminución del riesgo-país, que igualmente quedó en niveles extremadamente altos de 668 puntos básicos. La reducción de este indicador fue más importante (8,37%), pero ayudó la suba que tuvieron las tasas de los bonos norteamericanos. Para normalizar la situación en el mercado de bonos, lo ideal sería que el riesgopaís vuelva a niveles de 500 puntos básicos, pero para que esto ocurra será necesario que el gobierno avance con otros temas complejos, en particular la normalización de una vez del INDEC.

El mercado cambiario también se movió con tendencia claramente bajista durante toda la jornada. Claro que las operaciones terminan a las 15, una hora antes de la divulgación del índice de inflación oficial.

  • Exceso de oferta

    Durante todo el día hubo un claro exceso de oferta de divisas, tanto de exportadores como de algunos inversores que se apuraron en vender tal vez lo que habían comprado en exceso en los últimos días de la semana pasada.

    El resultado fue una reducción notable de la cotización en el mercado mayorista, sin que el Banco Central saliera a intervenir. En realidad, esta prescindencia de la entidad que preside Martín Redrado del mercado cambiario buscó apoyar el efecto de la compra de títulos, que estuvo acompañada por la caída en la cotización de la divisa. En el Mercado Abierto Electrónico el dólar cerró a $ 3,035 contra un cierre a $ 3,053 el viernes. Esta disminución también se reflejó con una merma en las casas de cambio de un centavo, hasta $ 3,06 para la venta.

    También hizo ruido la fuerte caída del índice Merval, aunque estuvo en línea con lo sucedido en Brasil (donde el Bovespa perdió 3,29%). Fue especialmente fuerte la disminución en la cotización de Tenaris (8%), y por tratarse de una acción de fuerte peso, arrastró al resto del mercado.Esta disminución tuvo que ver con la nueva caída del precio del petróleo en el mundo, que cerró por debajo de los u$s 115.

    Marcelo Blanco, titular del Deutsche Bank en la Argentina, aseguró que «el anuncio del fin de semana fue una muy buena señal hacia los mercados. Sin embargo -observó- este anuncio en forma independiente no es suficiente, los inversores internacionales y el mercado local están esperando que el gobierno complete esta recompra con una sinceramiento mayor con respecto al tema de los índices de inflación». Por otro lado, según el banquero, «el Ministerio de Economía parecería estar atado de manos en cuanto a la política general. Buenos técnicos con buenas intenciones que necesitan la ayuda del Poder Ejecutivo.».

    Para hoy se aguardan nuevas intervenciones del Banco Nación para la compra de títulos, igual que lo sucedido ayer. Por lo visto en las operatorias de última hora en el MAE todo indica que los bonos seguirían cotizando en ascenso y que el riesgopaís tendría una rebaja adicional. «Todo esto puede durar como mucho un mes si no avanzan más a fondo con las medidas que viene esperando el mercado», razonaba ayer un operador de un banco extranjero. La referencia obvia tiene que ver con la continuidad de Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio Interior, la situación del INDEC y un avance en las negociaciones con el Club de París, entre otras cuestiones.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar