27 de febrero 2001 - 00:00

Subirían las tarifas

La posibilidad de que las tarifas de electricidad aumenten no quedó descartada ayer.

Después del acuerdo por la venta de la participación que mantenían Endesa y Repsol-YPF en Edenor a Electricité de France International (EDF), que ahora pasa a controlar 80,5 por ciento del paquete accionario de la distribuidora de energía, el director general de la firma, Bo Kallstrand, señaló: «Es demasiado temprano para discutirlo, pero va a haber que establecer un nuevo equilibrio entre inversiones y tarifas».

El directivo, que se estuvo ayer en Buenos Aires para cerrar el acuerdo de compra de las acciones pertenecientes a Endesa Internacional y Repsol-YPF, presentó los resultados al ministro de Economía, José Luis Machinea, y al jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, acompañado por el director de EDF en la Argentina y el director general de Edenor.

Equilibrio


Kallstrand
aseguró también que la transacción no implicará despidos de personal, pero aclaró: «Conforme a las reglas de la concesión que se realizó en 1992, hay una renegociación tarifaria de aquí a un año, por lo que consideramos demasiado temprano para discutirlo». Sin embargo, anticipó: «Es claro que vamos a tener que discutir esto con el ente regulador en su momento, para encontrar el equilibrio entre las inversiones que hay que hacer y el precio del servicio».

«Es ésa la única manera de garantizar la confiabilidad de la red, guardando niveles de precios interesantes para nuestros clientes», sentenció
Carlos Winograd
finalmente. La empresa estatal francesa opera como distribuidora energética en grandes capitales como París, Londres y Rio de Janeiro, y está interesada en la actualidad en expandirse en Latinoamérica, sobre todo en el Mercosur.

Por su parte, el secretario de Defensa de la Competencia y del Consumidor, Carlos Winograd, celebró el acuerdo señalando: «Este es un paso importante para desarrollar una política antimonopolio que corrija progresivamente las distorsiones anticompetitivas de la economía argentina».

«Esta medida, que fue aprobada después de meses de ardua negociación, muestra que en la Argentina se puede hacer política de competencia con rigor técnico, sin oportunismo político y respetando la seguridad jurídica», dijo Winograd.

El funcionario, quien fue uno de los impulsores de la necesidad de llevar a cabo esta operación en la que viene trabajando desde febrero de 2000, indicó: «La política de competencia es un rasgo distintivo de la acción de este gobierno, como en los casos de telecomunicaciones, combustibles y otros sectores».

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