La pelea entre supermercadistas parece profundizarse: el ala «rebelde» de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) asumió una posición poco menos que intransigente, lo que llevaría casi con seguridad a la ruptura de esa entidad, tal como se preveía la semana pasada.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El viernes, en un almuerzo que reunió a los «número uno» de Coto, Disco, Wal-Mart, Toledo, La Anónima, Jumbo, Casino, Auchan, Cooperativa Obrera (Bahía Blanca) y Toledo (Mar del Plata) se decidió qué posición llevarán a una reunión con el flamante presidente de la CAS, el cordobés Telmo Saranz.
Este empresario había solicitado un cónclave con representantes del sector que rompió lanzas con la nueva conducción luego de las elecciones de la semana última, y que nuclea a un gran número de cadenas chicas y medianas del interior alrededor de la francesa Carrefour. El viernes, entonces, luego de un frugal almuerzo, se decidió que al cónclave con Saranz concurrieran Horst Paulmann (Jumbo) y Antonio Toledo (Toledo); la posición que llevarán parece dejar poco lugar a la negociación: Alfredo Coto debe ser presidente de la CAS y Federico Braun (titular de La Anónima) vice. «El resto no tiene demasiada importancia; si se arregla esa cuestión todas las demás diferencias se licúan; además de las diez cadenas que estuvimos en el almuerzo, nos apoyan decenas de empresas del interior, que están esperando ver qué hacemos para unírsenos», dijo a este diario una fuente del sector «rebelde». La misma fuente indicó que esa reunión estaba prevista para el sábado por la mañana, pero que las condiciones climáticas impidieron el vuelo que debía traer a Saranz de Córdoba a Buenos Aires. No obstante, trascendió que Eric Legros, CEO de Carrefour, se habría puesto en contacto telefónico con Coto para limar asperezas.
Desde el otro campamento aseguran que la unidad de los «rebeldes» no es tal, y que al menos dos grandes cadenas habrían expresado algún tipo de reserva sobre la ruptura y posterior creación de una nueva entidad. «No creemos que su decisión de romper la CAS vaya a concretarse; la sangre no llegará al río; de todos modos, si quieren avanzar con esta actitud, no podemos, no debemos ni queremos hacer nada para impedírselo.» Las diferencias entre Carrefour y sus aliados -en un bando-y el resto de las grandes cadenas (más algunas del interior) en el otro, surgieron de la negativa de este último sector a aceptar la designación de una lista unívocamente dominada por PyMEs del sector, cobijadas bajo el paraguas de Carrefour (en la CAS una empresa es igual a un voto, al margen de su tamaño o facturación). S.D.
Dejá tu comentario