Suspenso para Miceli

Economía

Aunque ciertas fuentes del gobierno insisten en que la situación de la ministra de Economía, Felisa Miceli, ya superó la prueba del detector de mentiras en la Casa Rosada, todavía sigue en suspenso su continuidad. A pesar de que ayer el Presidente y su esposa la llevaron de dama de compañía a la celebración de la Bolsa de Comercio, donde la Miceli recibió un trato indiferente de los precavidos empresarios. Es que el caso del sobre con 30 mil dólares y un «ladrillo» de 100 mil pesos encontrados en su baño -que, para algunos, remeda una de las historias de «El Padrino», cuando Al Pacino esconde una pistola para luego asesinar a un rival y continuar la saga de su padre- todavía ofrece baches de imprecisión y contradicción que no alcanzan a satisfacer. Incluida, parece, la propia Justicia, que ya requirió declaraciones testimoniales -en un clima de fuerte tensión- a cuatro policías, tres secretarias de la ministra y dos empleados. Parece que nadie sabía de las intenciones de la Miceli de comprarse un inmueble con ese dinero abandonado en el baño, con seguridad porque ella es particularmente reservada.

Néstor Kirchner admitió ayer que «seguiremos al límite en materia energética», pero lo atribuyó al «crecimiento de más de 50% que tuvo la economía en estos cuatro años de gobierno». Fue durante su presentación en el 153 aniversario de la Bolsa de Comercio, en el que hubo comentarios sobre lo que podría ocurrir con la economía si asume Cristina Fernández de Kirchner.

Tampoco faltaron referencias a los «apóstoles del fracaso». «Los que hablan son los mismos -dijo Kirchner- que ocuparon puestos en gobiernos pasados y que no hicieron nada para que se invierta en energía». Eso sí, esta vez no dio nombres. Y aseguró que «se están haciendo las inversiones necesarias» para tener la energía suficiente que permita abastecer el aumento de la demanda. «Esperemos que no se corte la luz acá», bromeó mirando al techo de la Bolsa, que por un rato dejó de lado su programa de ahorro energético.

«El superávit fiscal está por encima de 3% del PBI, y el superávit comercial será este año de alrededor de u$s 10.000 millones. Son activos insustituibles del modelo económico, siga quien siga a partir del 10 de diciembre», agregó el primer mandatario. Claro que al mismo tiempo advirtió sobre el aumento de las importaciones: «Tenemos que ser cuidadosos y ver si lo que compramos en el exterior sirve realmente para aumentar la capacidad instalada del país». Por primera vez desde que asumió el gobierno, Kirchner fue acompañado por la primera dama. Cristina Fernández participó en la reunión privada con el titular de la Bolsa, Adelmo Gabbi, y luego saludó en el primer piso a los empresarios que esperaban para un encuentro privado, que se prolongó por alrededor de 15 minutos. No se le escucharon definiciones económicas y entre otras cuestiones se ocupó de conversar sobre la nevada que cayó sobre Buenos Aires: «Era maravilloso el escenario en la Quinta (de Olivos), con todo el parque y los pinos nevados», detalló.

Gabbi se preocupó al iniciar su discurso de resaltar la presencia de Cristina: «Es la primera vez que yo recuerde que un presidente de la Nación nos visita acompañado por su esposa».

  • Ignorada

    En un discreto segundo plano se ubicaba la ministra de Economía Felisa Miceli (afectada por el escándalo de la bolsa con dinero encontrada en su baño del Palacio de Hacienda), prácticamente ignorada no sólo por la pareja presidencial, sino también por la mayor parte de los hombres de negocios que estaban en el encuentro vip en la Bolsa. Estuvo la totalidad del equipo económico, con varios secretarios que ganaron protagonismo, incluso por encima de la ministra. No pasó inadvertida una larga conversación que mantuvieron varios de ellos con la diputada Mercedes Marcó del Pont, economista que circula entre las que podrían suceder a Miceli, ya sea durante la actual gestión o durante el gobierno de Cristina.

    El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, participó en la tribuna de funcionarios que escucharon el discurso presidencial y sólo cruzó algunos diálogos breves con el ministro de Planificación, Julio De Vido. No estuvo, sin embargo, en el encuentro reservado con empresarios y apenas terminó el discurso presidencial se fue.

    Entre los empresarios se encontraban Marcelo Mindlin (Edenor), Adrián Werthein (Telecom), Mario Vicens (Asociación de Bancos), Carlos de la Vega (Cámara Argentina de Comercio) y Aldo Roggio (Metrovías, quien detalló que está a punto de hacerse cargo de la línea H de subtes y que deberá prestar vagones para que pueda funcionar antes de fin de año). Se notó la ausencia casi total de banqueros de primera línea. En cambio, estaban casi todos los financistas y ejecutivos del mercado local, como Pedro Aldazábal (Mercado de Valores), Héctor Bacqué y Pablo Cairoli (Capital Markets), además de ex presidentes de la Bolsa como Julio Werthein, Horacio Fargosi y Jorge Berardi.

    A continuación, otros aspectos salientes del discurso presidencial:

  • La primera vez que vine como presidente a un aniversario de la Bolsa, el Merval estaba en 750 puntos, hoy está por encima de los 2.200 puntos. Esto demuestra que el crecimiento empresario puede ir de la mano de una baja de la desocupación y una mejora de todos los indicadores sociales.

  • Mi objetivo es que el gobierno que venga no tenga que cargar con la mochila de la herencia, como sucedía en el pasado.

  • El Presupuesto que estamos elaborando para 2008 es muy cuidadoso en materia de ingresos y de gasto. El superávit fiscal es un cambio de política definitivo que tenemos que cuidar todos los argentinos.

  • Les puedo asegurar que cuando apostamos a tener una gran presidenta, estamos pensando en la construcción de un proyecto colectivo. A nosotros nos dicen que tenemos un proyecto hegemónico o que queremos perpetuarnos en el poder.
  • Dejá tu comentario