Taiana solicitó al embajador chino levantar el bloqueo al aceite de soja
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El Canciller, Jorge Taiana, recibió al Embajador de la República Popular China, Gang Zeng, para expresarle la preocupación del Gobierno argentino por el bloqueo a los envíos de soja.
De esta forma, Taiana reclamó a la nación asiática la suspensión de las restricciones a las importaciones de aceite de soja argentino, que puede representar una pérdida para el país de alrededor de 1.600 millones de dólares.
Durante la jornada, cámaras empresarias de diversos sectores, entre pymes y sectores de gran desarrollo, se pronunciaron a favor de las medidas dispuestas por el Gobierno argentino para preservar a la industria nacional ante la posible avalancha de productos provenientes del país asiático.
La posición del sector privado responde a la versión no confirmada oficialmente por las autoridades chinas de que las restricciones fijadas para la soja argentina se deberían a una represalia de Beijing a las normas dispuestas por el Gobierno en defensa de la producción nacional, en medio de la crisis internacional desatada el año pasado.
El sábado, la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, reiteró que Argentina, a través de su política comercial externa, defiende a la producción nacional de la competencia desleal, y subrayó que nuestro país no prohibió importaciones provenientes de ningún país, incluyendo China.
Giorgi agregó que a pesar de la crisis internacional y la caída del comercio mundial, el déficit de Argentina con ese país asiático creció.
"Nuestras medidas buscan evitar la competencia desleal, que creció como consecuencia de la crisis internacional y el sobre-stock de productos el año pasado, pero no prohibimos las importaciones chinas, que siguen ingresando a nuestro país en forma de sana competencia?, dijo Giorgi a través de un comunicado de prensa.
Druante las últimas jornadas, especialistas en comercio internacional coincidieron en que la disposición adoptada por China para trabar la importación de aceite de soja argentino crudo no se atiene a las normas fitosanitarias dispuestas por la Organización Mundial de Comercio (OMC).
China deslizó la semana pasada que podría modificar las regulaciones técnicas para el ingreso de aceite de soja a su país. La disposición de las autoridades sanitarias chinas establecerían un límite máximo de 100 partes por millón de residuos de hexano -solvente usado en la extracción de los aceites de semillas oleaginosas- en los embarques de aceite de soja crudo.
Esta situación puede generar al país una pérdida de más de 1.600 millones de dólares en la balanza comercial y otros 620 millones de dólares menos en ingresos fiscales por retenciones, según estimaciones privadas en base a datos oficiales.
En el Gobierno argentino sostienen que la restricción -de entrar en vigencia finalmente- no podrá perdurar mucho tiempo, ya que más del 50 por ciento de las importaciones de aceite de soja de China provienen de nuestro país y reemplazar ese volumen de insumos no resultará fácil.
A pesar de las señales de alarma generadas ante la difusión de la medida, los empresarios argentinos confían en una pronta solución.



