El anuncio del Gobierno de elevar los límites de consumo anual de gas, que en Capital Federal y Gran Buenos Aires pasará de 1.000 a 1.500 metros cúbicos, generó dispar reacción en las asociaciones de consumidores
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Según los cálculos oficiales, esta medida -que regirá solo para el período comprendido entre el 1 de mayo pasado y el 31 de agosto próximo- un millón de hogares dejarán de pagar los recargos por exceder el tope, casi la mitad de los perjudicados inicialmente
Mientras que la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (ADUCC) expresó sus dudas acerca de la efectividad de la decisión oficial de elevar los límites de consumo de gas, Asociación de Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA) respaldó la medida anunciada ayer por Julio De Vido.
"Nos preocupa la forma en que se adoptó esta decisión: vamos a consumir gas pero no sabemos a qué precio. Esto es una grave falla contra la ley de defensa del consumidor, por la falta de audiencia publica", se quejó el titular de la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (ADUCC), Osvaldo Bassano.
En declaraciones a radiales, el dirigente señaló que "de forma dictatorial, al usuario se le impone el precio que las autoridades de turno deciden".
Según los cálculos oficiales, esta medida -que regirá solo para el período comprendido entre el 1 de mayo pasado y el 31 de agosto próximo- un millón de hogares dejarán de pagar los recargos por exceder el tope, casi la mitad de los perjudicados inicialmente.
"Los aumentos llegaban a partir de los mil metros cúbicos (de consumo), ahora el piso sería desde los mil quinientos. Pero no sabemos cómo van a devolver este dinero", añadió.
En tanto, la titular de ADECUA, Sandra González, dijo que "gracias a Dios se estableció esta medida. Dado el frío que impera es inevitable prender las estufas y consumir gas. Esta medida cambia el panorama, el piso que existía era muy chico", afirmó.
A pesar de considerar que estas medidas ayudan a los presupuestos de los consumidores, González señaló: "tenemos que ser responsables con el tema energético, y cuando nos ausentamos de nuestros domicilios no dejar las estufas prendidas sino en piloto".
Aclaró que la calefacción a gas "sigue siendo más barata, que si se la realiza a través de electricidad".
González explicó que el aumento de gas permite subsidiar la garrafa que es usada por 15 millones de argentinos que no tienen el servicio de gas natural, y que la compran entre 16 y 18 pesos. "Nosotros verificamos que el precio de la garrafas haya bajado, ya que se cobraban entre 25 y 35 pesos", advirtió.
Ayer Julio De Vido fundamentó la decisión gubernamental señalando que dado que "los precios actuales de los combustibles son menores a los vigentes al momento de la implementación del cargo en noviembre de 2008", la presidenta Cristina Fernández de Kirchner instruyó a su cartera a "elevar entre el 1 de mayo y el 31 de agosto, los techos de consumo anual de gas a fin de excluir del cargo a más hogares de clase media".
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