Tarifas: avanza el Gobierno con la segmentación

Economía

En cierta medida el panorama económico se va aclarando. El Gobierno ya adelantó que no piensa en cierres de la producción frente a la inminente llegada de la segunda ola de coronavirus. El rebote de la actividad es más acelerado de lo que se esperaba y los precios internacionales de los productos que exporta Argentina acompañan. Una de las principales incógnitas que resta definir es lo que se vendrá en materia tarifaria. En ese punto, el Ejecutivo entiende que los aumentos no pueden ser desproporcionados porque afectarían al consumo que ya viene muy resentido por el efecto de la pandemia. Al mismo tiempo, señalan la necesidad de que los subsidios no disparen el déficit fiscal. Con este escenario, vuelve a tomar impulso la idea de segmentar las tarifas. La herramienta para aplicarla avanza y se comenzaría a utilizar en los próximos meses.

“El esquema de segmentación de subsidios empezará a funcionar este año, se implementará de manera paulatina y permitirá llevar adelante una quita de subsidios a los sectores de altos ingresos”, señaló a Ámbito un alto funcionario de la cartera que conduce Martín Guzmán. Al mismo tiempo aclaró: “Es un proceso que requiere de una inteligencia estatal importante, hay que cruzar datos de distintos organismos y luego determinar el nivel socioeconómico usuario por usuario”.

La dificultad radica en que no hay un criterio geográfico que pueda definir el nivel de ingreso de los hogares. “No solo en el mismo barrio, sino en cada edificio conviven personas de distintas clases sociales”, explican. Entonces, el único camino posible para determinar los ingresos de cada usuario es el cruce de datos.

Fuentes del Gobierno le confirmaron a este medio que la herramienta que permitirá clasificar a los usuarios por su poder adquisitivo todavía no está lista. Por lo que el aumento que llegaría durante el mes de abril y que pondría fin al congelamiento tarifario sería generalizado.

El lunes y el martes que viene habrá audiencias públicas y el principal punto a resolver es cuánto será el nivel de las subas. Edesur y Edenor pidieron que el Estado baje las exigencias de calidad y alzas de hasta 81% y 157% respectivamente. Desde la Secretaría de Energía adelantaron rápidamente que no cursarán esos aumentos.

Fuentes del Gobierno anticiparon a Ámbito que la suba será de alrededor del 9% y que el eje estará puesto en acompañar la recuperación de la economía. Creen que sumas que superen o acompañen a la inflación podrían generar que los usuarios residenciales pierdan la capacidad de compra en otros bienes y servicios. Señalan además que afectaría la viabilidad de las pequeñas y medianas empresas.

De todas maneras este no sería el único aumento que las distribuidoras tendrían en el año. “La actualización tarifaria de Edenor y Edesur será semestral”, afirmó Soledad Manin, interventora del Ente Nacional Regulador de la Electricidad. Por lo que en la segunda parte del año tocaría un nuevo incremento, que de acuerdo a lo que indicó la funcionaria se calculará “en base al análisis de los costos, el flujo de fondos y el cumplimiento de las inversiones de las compañías”.

En función de la diferencia entre la solicitud de las empresas y los aumentos que está dispuesto a otorgar el Gobierno se espera que el Estado tenga que realizar desembolsos. “Evidentemente va a haber un margen que va a tener que ser cubierto por subsidios y eso tiene que ver con variables macroeconómicas, del presupuesto y decisiones del Ministerio de Economía en base a cuantos fondos se pueden destinar a este fin”, concluyó Manín.

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