Telearte SA, operadora de «Canal 9», pidió ayer su concurso preventivo. En un comunicado, la empresa afirma que lo hizo «a fin de reestructurar su deuda, revertir la situación de déficit operativo constante, continuar con su programación y proteger las fuentes de trabajo».
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El grupo propietario, continúa el comunicado, «aportó $ 15,3 millones para operar un canal que compró a libro cerrado». Las principales deudas son, según fuentes de la empresa, con proveedoras de material fílmico (Fox, Sony, WB), que vienen de cuando el canal era del grupo español Telefónica, y suman unos 14,6 millones de dólares.
Dado que se trata de compromisos contraídos en el exterior, éstos permanecen en dólares. Además, tendría una deuda cercana a u$s 1 millón con proveedores locales de programación (Endemol, Chris Morena, los hermanos Borensztein), que se estaría resolviendo fuera del concurso.
De todos modos, lo que habría disparado la convocatoria fue «el embargo sobre las cuentas corrientes de sociedades del grupo, ocasionado principalmente por jucios laborales originados en administraciones anteriores, que se extendieron a las cuentas a cobrar con agencias de publicidad».
Estas cuentas, de todos modos, se saldarían con un fideicomiso constituido por anteriores propietarios en el exterior, que asciende a 11 millones de dólares justamente para cubrir este tipo de contingencias. «No habrá despidos, pero a fin de mes terminan programas muy caros («Rincón de luz» y «Rebelde way»), con lo que en dos meses pensamos estar en equilibrio», dijo la fuente.