14 de diciembre 2000 - 00:00

Tizado ya habla de represalias en temas lácteos

Florianópolis (enviado especial) - Javier Tizado mantuvo ayer límites claros en tres de los temas más complicados en la relación comercial entre la Argentina y Brasil. El secretario de Industria dijo que dentro del conflicto por las restricciones a las exportaciones de lácteos se respetarán los tiempos del proceso que inició Brasil, pero que si al finalizar éste no hay una revisión de la decisión del país vecino, se tomaría algún tipo de represalias. Anunció además que la Argentina no aceptará que Brasil no negocie una reducción a los aranceles externos, ya que «la Argentina necesita crecer». Finalmente defendió la Política Automotriz Común (PAC) y declaró que el régimen se firmará aunque no haya aún acuerdo con Paraguay y Uruguay. Las tres posiciones fueron defendidas por Tizado en diferentes reuniones con el resto de los miembros del Mercosur, en el marco de la XIX cumbre de jefes de Estado que se desarrolla en esta ciudad.

Investigación

Sobre las restricciones que Brasil quiere aplicar al ingreso de lácteos de la Argentina, Uruguay y otros países, Tizado aclaró que por el momento se trata de un proceso de investigación sobre la supuesta existencia de dumping con lo cual «todavía no es una medida que tenga vigencia». Dijo que en su visión la apelación que harán los empresarios lácteos argentinos en los últimos días «está muy bien fundada y con muchas posibilidades de ser exitosa», con lo cual no vio necesidad «de que intervenga el gobierno argentino por ahora». Pidió que desde Brasil, durante el proceso de investigación sobre la existencia del dumping, haya profesionalismo y que se atenga a lo que marca la Organización Mundial de Comercio (OMC). Como mensaje a los brasileños que tienen a su cargo este caso recordó que «la Argentina acaba de rechazar un reclamo de dumping desde Brasil en el sector textiles porque lo consideró infundado». Para el final dejó lo más importante dentro de este tema. El ex Techint dejó entender que si se confirmaba que en la actitud brasileña existen sospechas de que se trata de un caso político y no comercial, o si la investigación condena a la Argentina con sospechas infundadas, «habría que actuar en consecuencia», lo que en el idioma del empresario quiere decir que se podrían estudiar represalias.

Tizado fue terminante al analizar la situación de las negociaciones por la reducción de los aranceles externos del bloque, y el pedido concreto de la Argentina de poder reducirlos.
Como para dejar en claro que desde su visión no hay mucho ánimo de dar marcha atrás en la promesa realizada en su momento por José Luis Machinea de reducir las tasas de importación, por lo menos para los bienes de capital, Tizado dijo que cualquier decisión y negociación se hará sobre la base del criterio de que «la Argentina necesita arrancar la economía y para eso aumentar las inversiones». Dijo que le parece «desaconsejable continuar con los actuales niveles de aranceles a los bienes de capital» con lo que «deben reducirse». Según el funcionario, hay dos sectores sobre los que la posición argentina es inflexible: las importaciones de bienes de capital de los sectores informáticos y de telecomunicaciones, dos rubros donde hay más esperanzas dentro del equipo económico para que la Argentina crezca en el 2001. Para estos rubros Tizado dijo que si no hay bajas en los aranceles consensuadas con Brasil, «se implementarán regímenes de excepción que posibilitarán ingresar importaciones de bienes de capital a 3% y otras para líneas completas de producción a 0% de arancel». Reclamó que en esta cumbre de jefes de Estado en este tema Brasil «haga una declaración conceptual» a favor de la reducción de aranceles y aconsejó a los negociadores del país vecino que cambien los aranceles por políticas y mecanismos internos. Finalmente Tizado aclaró la situación del régimen automotor. Dijo que los presidentes Fernando de la Rúa y Fernando Henrique Cardoso firmarán el acuerdo, pero reconoció que la situación con Paraguay y Uruguay por ahora no está definida. Con el primer país por ahora ni siquiera comenzaron las negociaciones, con lo cual podría sumarse a la Política Automotriz Común (PAC) pero manteniendo el status quo actual sin que los límites de importaciones de 35 por ciento para terceros países lo afecte. En el caso uruguayo, y como con este país sí comenzaron las negociaciones, se esperará una definición para esta cumbre para confirmar si ingresa o no ya a la PAC. Tizado era algo pesimista en este sentido, ya que aún no se acordó con los negociadores enviados por el presidente uruguayo Jorge Batlle los límites exactos de los cupos tanto de unidades importadas como de autopartes.

Dejá tu comentario

Te puede interesar