Los sentimientos patrióticos que dispara el 4 de julio, en lo bursátil suele hacer de ésta una semana frecuentemente positiva. Claro que hay una visión algo más escéptica y dice que lo que impulsa los precios es el inicio de la temporada de balances del segundo trimestre del año. Primera en esta lista, como es costumbre, está Alcoa, que el jueves dará a conocer sus números. Es cierto que en los tiempos que corren el tema petrolero puede ser mucho más gravitante -que los balances-, pero en esto estamos sujetos a dos incógnitas: primero, qué camino tomará el oro negro y, segundo, como tomará el mercado esta variación. Por una cuestión de prudencia entonces, preferimos soslayar este tema (aunque no podemos dejar de marcar la suba que tuvo ayer el Brent a u$s 58,75 por barril). Distinto es el caso de la tasa que posiblemente "bailará" al ritmo que le marquen las expectativas sobre los números del empleo que conoceremos el día 8 y el flujo y reflujo de divisas.
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En este aspecto, la jornada de ayer vio cómo otra vez la moneda europea marcaba un nuevo mínimo anual frente al "verde", al cotizar en u$s 1,1896, el menor desde el 20 de mayo de 2004, en tanto el yen se recuperó tras marcar en 111,89 unidades su valor más bajo en 10 meses. Ayer quedó todo más o menos igual a cómo venía dándose. En parte, por esto la apuesta alcista es a que se repita un fenómeno como el de 2004, por el cual entre agosto y diciembre el mercado trepó casi 14%. Si el año pasado todo dependió de las elecciones presidenciales, esta vez le tocaría a la decisión de Alan Greenspan de suspender la suba de tasas. Informate más
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