Los
edificios
de alto lujo
se multiplican
en
Punta del
Este con
inversores
que llegan
de todas
partes del
mundo.
El boom de la construcción en Punta del Este es comparable al estallido de Puerto Madero, pero con más lujo. Enormes torres con piletas varias, yacuzzi y saunas gigantes, canchas de tenis, jaulas para practicar golf, barbacoas (quinchos), salón de juegos para chicos con niñeras, gimnasios, lagos artificiales y todo aquello que uno se pueda imaginar. La seguridad, algo que hasta hace una década no preocupaba, hoy es un argumento fundamental de venta. Está garantizada por todos los medios posibles, en realidad, estas enormes torres, que albergan más de 100 unidades, eso sí, con vistas espectaculares a la Brava o a la Mansa, en realidad son mini countries cerrados.
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La pregunta que todos se hacen es, ¿quiénes compran estos enormes departamentos? Exóticos adquirentes como jeques árabes o inversores sudafricanos, europeos, (especialmente los españoles que huyen de la crisis inmobiliaria de su país), brasileños -más precisamente paulistas-, que apuestan tanto en propiedades ya terminadas como en pozo pues hacen pingües ganancias una vez finalizada la construcción. Pero, y para sorpresa de los uruguayos, los mejores inversionistas son argentinos. «Los reyes de la soja», como los llaman aquí vienen de las zonas agrícolas. Los rosarinos, que ya invirtieron en ladrillos en su ciudad, bajaron a Buenos Aires y ahora con sus dólares compran lujosos apartamentos, sin un destino específico.
En el ranking local, siguen los cordobeses, y luego todos aquellos que el alza de las commodities los han beneficiado. Eso sí, las operaciones se hacen a través de sociedades uruguayas o sino todo al contado.
Complicación
«Compran propiedades como caramelos», comentan las inmobiliarias, a pesar de que los compradores del interior del país protestan por las dificultades que ocasionan los cortes de los puentes. Es que para los habitúes a Punta que vienen del interior argentino, los cortes han complicado y aumentado en muchas horas el viaje a Uruguay. Sin embargo, invertir en Punta del Este, especialmente desde pozo permite obtener una buena rentabilidad. A modo de ejemplo: quienes compraron hace dos años hoy encuentra que su propiedad vale entre 25 a 30% más, obviamente en dólares.
Con valores muy superiores al promedio de la Ciudad de Buenos Aires la oferta disponible en Punta del Este para los nuevos emprendimientos parte de unos 1.400 dólares por m2 para aquellos proyectos que se realicen bajo el sistema de fideicomisos al costo. El sistema consiste en que el desarrollador sólo cobra una comisión y los adquirentes pagan el desarrollo de la obra según vayan evolucionando los costos.
Debe tenerse en cuenta, no obstante, que el costo de la construcción en Uruguay es cerca de 50% más que en la Argentina. Más allá que el tipo de cambio no favorece a los argentinos, sí a los brasileños y extranjeros en general, existe un impuesto de 40% sólo en concepto de cargas sociales.
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