¿Qué hay detrás de las app de trading sin comisiones?

Economía

Por la pandemia, calaron las app de trading de moda, como Robinhood, eToro y Charles Schwab, que con una interfaz simple e intuitiva permitieron que millones de "millennials" invirtiesen sin mínimos ni restricciones de capital o comisiones. Para comprender el funcionamiento de las app de trading es preciso entender su modelo de negocios.

Cuando en marzo la pandemia del coronavirus paralizó la economía, la incógnita que desvelaba a los mercados era quién sería capaz de estimular la demanda. Trasladándolo al terreno de los mercados, la solución a ese problema pareciera haber llegado por medio de una aplicación que, dicen, logró “democratizar” los mercados de capitales. Si se lo piensa, en gran parte, fueron los pequeños inversores, no especializados y no profesionales, a través de plataformas online, quienes guiaron al mercado hacia esta nueva normalidad.

En los Estados Unidos la pandemia forzó a millones de personas a resguardarse en sus propios hogares, con internet como nexo con l,a realidad y mucho de “dinero gratis” del Estado. Paralelamente, la extraordinaria performance del mercado bursátil atraía todas las miradas, especialmente de un grupo que hasta ese momento era ajeno a los rudimentos de lo bursátil: los millennials. Jóvenes de entre 22 y 38 años, con dinero ocioso y ganas de pensar a futuro. Es allí donde calaron las app de trading de moda, como Robinhood, eToro y Charles Schwab, que con una interfaz simple e intuitiva permitieron que millones de “millennials” invirtiesen sin mínimos ni restricciones de capital o comisiones. Como se dijo, se supone que el objetivo de estas plataformas es “democratizar” las finanzas reduciendo los costos de acceso. Para eso, primero fue necesario que estas app permitiesen entrar al mundo inversor con depósitos mínimos tan bajos como u$s1, con la finalidad de invertir en productos financieros tales como acciones, ETF, criptomonedas y opciones. Toda una diversificación que tradicionalmente les era ajena a las personas comunes, de a pie.

Al mismo tiempo, estas plataformas generan herramientas para que los pequeños inversores puedan diversificar el riesgo, ofreciendo acciones fraccionarias (dividiendo los u$s2.100 que hoy vale una acción de Tesla en un valor asequible) o carteras modelo que el inversor puede comprar y replicar automáticamente. Es una oferta más amigable para aquellos millennials que comienzan a perderle el miedo al mercado.

Ahora vemos el detrás de escena. Para comprender el funcionamiento de las app de trading es preciso entender su modelo de negocios. Amén de los ingresos por préstamos de valores y las suscripciones de los usuarios premium, la industria de los brokers online, y su proposición de trading sin comisión, depende mayoritariamente de algo conocido como acuerdos de pago por flujo de órdenes (PFOF).

En pocas palabras, los brokers online reciben una pequeña tasa por la venta de cada orden a creadores de mercado, grandes firmas de trading cuantitativo como Citadel Securities o Virtu Financial, que generan una ganancia explotando la diferencia entre el precio de compra y venta de cada operación, el spread. A mayor spread, mayor es la tasa que reciben las plataformas de trading. Es este mecanismo el que permite a los brokers ofrecer sus servicios sin costos de negociación.

Un problema de este modelo es que puede generar un conflicto de intereses entre las plataformas y sus usuarios. Es que, al tener el grueso de sus ingresos atados a los pagos por flujo de órdenes (y estos estar atados al spread de la operación), cabe preguntarse si las plataformas no tienen una preferencia por instrumentos financieros con mayor spread.

Históricamente los mayores spreads se presentan a inversores que transan opciones, un instrumento altamente especializado. Llamativamente, las plataformas online apuntan especialmente a este instrumento. De hecho, a pesar de que Robinhood afirma que sólo 12% de sus usuarios comercian opciones, esas operaciones significan un 62% de los pagos por flujo de órdenes en el primer semestre del año. Sería nocivo si las plataformas estuviesen encausando deliberadamente a los inversores hacia instrumentos cuyo riesgo excede a los novatos.

Para millennials, un colectivo al que perfectamente podría pertenecer quien escribe esta nota, la simplicidad y maleabilidad son condiciones determinantes a la hora de elegir una plataforma de trading online. Indudablemente, la nueva ola de app sin comisiones, liderada por Robinhood, permitirá que millones de jóvenes se vuelquen a los mercados de capitales. Sin embargo, es primordial que ello sea acompañado por educación financiera para que las inversiones no se transformen en meras apuestas.

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