UIA, esperanzada con la llegada de Cavallo
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Bajo estos principios fue que optaron por no concurrir el sábado pasado a la exposición del plan que realizó el ministro de Economía ante empresarios y banqueros.
En tal sentido, se vanagloriaron de ser la primera entidad empresaria en rechazar el ajuste y una de las pocas en no concurrir al convite de López Murphy, cuyo plan, horas más tarde, desató la crisis política.
Por eso, causaron extrañeza en la UIA las declaraciones de Oscar Vicente, y se lo criticó abiertamente a Enrique Pescarmona por apoyar el ajuste. Otros cuyas actitudes no gustaron fueron Enrique Crotto, de la Sociedad Rural Argentina, y Jorge Di Fiore, de la Cámara Argentina de Comercio.
Por otro lado, en los pasillos de la central fabril se cree que la visión económica entre Cavallo y López Murphy es tan disímil que será difícil que no se generen roces entre ambos. De ahí que especulen sobre lo complicado que resulta la continuidad del economista radical al frente del Palacio de Hacienda.
«Son dos planes económicos totalmente distintos; será muy difícil que puedan conviv ir», aseguró anoche un empresario que participó activamente de las negociaciones a favor del ingreso de Cavallo en el gobierno.
Después de haber mantenido varios contactos durante la semana pasada con el ex ministro, sostienen que este Cavallo no es el mismo que dejó su cargo a principios de 1996, que se ha vuelto pragmático y con una visión más keynesiana de la economía.
Aplicación
Los memoriosos recuerdan cuando unilateralmente decidió aplicar un arancel de 10% a Brasil, camuflado como derecho de estadística, para defender el mercado nacional.
De ahí que estimen que en estos momentos, en los se avecinan la negociaciones por el ALCA, Cavallo puede ser la única garantía que tienen frente «a la postura extremista» de los economistas de FIEL.
«Cada uno esta haciendo los contactos pertinentes; algunos, con Cavallo; otros, con Ruckauf; y otros directamente no saben con quién hablar para encontrarle una solución a esta situación dramática», fue la síntesis de uno de los presentes, sobre el desconcierto que aqueja a la clase empresaria.
Dada la gravedad de la situación, quedaron de acuerdo en continuar en estado de alerta y fijaron reunirse cada 48 horas para realizar un seguimiento de la situación.




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