Un banquero dirigirá ahora economía de Estados Unidos
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El renunciante
John
Snow, el
presidente
George Bush
y el sucesor
Henry
Paulson ayer,
en los
jardines de la
Casa Blanca,
cuando se
oficializó la
designación.
Al hacer el anuncio en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, Bush dijo que Paulson contaba con una vasta experiencia en el mundo empresarial y tenía la capacidad de explicar los asuntos económicos en términos sencillos. El presidente dejó claro que Paulson mantendrá la política económica de la Casa Blanca.
La nominación de Paulson, un peso pesado dentro de Wall Street, da a Bush una nueva voz para defender sus políticas de recortes de impuestos, que según el mandatario son un importante factor en el crecimiento de la economía pero que sus críticos consideran que alimentan los déficit presupuestarios.
«Hank comparte mi filosofía de que la economía prospera cuando instamos al pueblo estadounidense a ahorrar, a gastar y a invertir», dijo Bush, quien elogió a Snow por contribuir a impulsar un repunte vigoroso y amplio de la economía durante su gestión.
Paulson heredará una intensa agenda, con uno de los principales ejes en la relación de Estados Unidos con China, que está bajo presión de Washington para que adopte un régimen cambiario más flexible.
Paulson «trabajará de cerca con el Congreso para contener el apetito por el gasto del gobierno federal y mantener encarrilada la meta de reducir el déficit a la mitad para el 2009», dijo Bush. «Insistirá en un tratamiento justo para las empresas, los trabajadores y los agricultores estadounidenses. Ayudará a asegurar que nuestros socios comerciales respeten las reglas y mantengan tipos de cambio flexibles», agregó.
Paulson deberá lidiar también con la percepción en los mercados financieros de que Estados Unidos está cómodo con la caída gradual del dólar, ya que eso ayuda a reducir los desequilibrios comerciales del país.
«Considerando la experiencia de Paulson en Wall Street y su credibilidad, consideramos su nominación como una medida más defensiva para evitar que la tendencia bajista del dólar se acelere a un ritmo incontrolable», dijo el estratega cambiario Ashraf Laidi de MG Financial en Nueva York.
Paulson dijo que en sus 32 años de carrera en el mundo de las finanzas, había desarrollado un especial interés en el rol que juegan los mercados de capital en impulsar la economía y la eficiencia. «La fortaleza de nuestra economía está arraigada en el espíritu emprendedor y en la competitividad del pueblo estadounidense y en nuestros mercados libres y abiertos», sostuvo Paulson. «Eso es realmente una maravilla, pero no podemos darlo como un hecho. Debemos tomar medidas para mantener nuestra ventaja competitiva en el mundo», consideró el hasta ahora presidente de Goldman Sachs.
La pregunta sobre Paulson gira en torno a cuánta libertad tendrá dentro de un gobierno en el que la Casa Blanca determina la política económica. Durante la presidencia de Bush, el secretario del Tesoro es considerado como alguien que promueve las políticas económicas más que como alguien que las fija.
Con la dimisión de Snow y la nominación de Paulson el presidente Bush profundizó la renovación de su gabinete, que comenzó con la promoción de Joshua Bolten, también ex Goldman Sachs, como nuevo jefe de asesores de la Casa Blanca.




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