Chocolates Garoto, seguramente la marca brasileña más conocida en la Argentina (más aún, seguramente, que en su propio país), está en graves problemas: sus dueños -la familia Meyerfreund, que también está sacudida por conflictos internos- decidieron cerrar la fábrica que tienen en la ciudad de Vitoria (estado de Espíritu Santo) y suspender a todos sus empleados por tiempo indefinido. La empresa fue puesta en venta por sus dueños hace algo más de un mes, y uno de los posibles compradores es Arcor, cuyos directivos no ocultaron el interés que despertaba la tercera productora de golosinas de chocolate del Brasil (detrás de Lacta y Nestlé).
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Garoto produce diariamente 300 toneladas de golosinas y chocolates; su producto más conocido en el país son los bombones «Garoto», uno de los cuales fue tomado como modelo justamente por Arcor para elaborar su propio «Bon-O-Bon». Las dificultades de la empresa hicieron que sus trabajadores fueran a la huelga, lo que fue respondido por la empresa cerrando la fábrica. El sindicato se negó a aceptar una propuesta de reducción salarial y de beneficios adicionales. Curiosamente, los huelguistas recibieron el apoyo de Helmut Meyerfreund, su principal accionista (tiene 40% de las acciones) y presidente de Garoto durante 25 años, pero fue removido de ella por una especie de «golpe de estado» encabezado en 1998 por su propio sobrino, Paulo Meyerfreund, que tiene 33% del capital de la firma.
Ante semejante panorama laboral y societario, está claro que a Garoto le resultará mucho más difícil tentar a inversores que despertar la gula de sus consumidores.
En la Argentina Garoto está presente en las góndolas desde hace casi una década, pero viene perdiendo terreno contra Arcor y otros competidores locales y extranjeros, en parte por una errática política de distribución. Hace tres años tomó a su cargo su propia distribución luego de cancelar su contrato de representación con la local Aldex. Según fuentes del mercado, la gente de Arcor habría pedido a los ejecutivos de esta firma información sobre la brasileña que querrían comprar.
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