10 de marzo 2001 - 00:00

Un dedo salvó una mano, no el brazo

Un dedo salvó una mano, no el brazo
El efecto Murphy jugó esta vez a favor para que, con su nombramiento, el mercado local estallara hacia arriba el lunes y después...

Se sentó sobre lo ganado, perdiendo viento gradualmente.

La semana quedó así bien a salvo, con 6,3 por ciento de ganancia acumulada y superando largamente a sus rivales habituales.

Un dedo bien gordo, cuatro compañeros cada vez más flacos, y una mano que lució brillante por conducta de un solo miembro.

Pero, la victoria no dejó alegrías como parece dictarlo el porcentual a favor, y es que aquellos que siguen de cerca el desempeño se fueron el viernes sabiendo que el brazo del año está atacado de incertidumbre.

Expectativas

Esta semana deberá resultar más definida, al poderse despejar primeras dudas. En el mar de versiones todo estaba flotando el viernes, generándose diversos focos preocupantes y que amenazan con hacer verdad la «Ley de Murphy» acerca de «si algo malo puede pasar, pasará».

Se terminó con ruedas de escaso volumen, un final neutro como para no decidir nada y sólo esperar.

Sabido de cuentas fiscales horrorosas, de determinaciones difíciles, el mercado local está haciendo equilibrio otra vez sobre el alambre, mientras su referente NASDAQ se desplomaba al mínimo del año y creando un ambiente adverso de afuera, que no será fácil combatir desde aquí.

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