Suba de precios, poco volumen. Una materia rendida, la otra aplazada. Y del modo en que el mercado se presente a examen en días siguientes: la primera materia quedará, o no, convalidada y rindiendo también la segunda. Tal como estaban las expectativas y del modo en que se movió el día, hasta promediar el mismo, el «aplazo» parecía ser en toda línea.
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Porque tanto se cargaba de tensiones a los mercados, por medidas anunciadas, que la vigilancia sobre ciertos termómetros -como la Bolsa-implicaba radares locales y del exterior.
Cierto es que lo de afuera no ayudaba al principio, tironeando plazas hacia abajo en el mundo y la región. Buenos Aires solamente mostraba que era de los menos perjudicados, llegando a declinar 0,7 por ciento en ciertos momentos. Pero, hacia las 16 todo varió, arribaron señales mejores desde el Dow, se suturaban las caídas y se ingresó a un escenario distinto... Ultima hora
Uno a uno se fueron dando vuelta los principales negativos, una a una surgieron esas órdenes bien «apuntadas» a los papeles clave. Y así, de a una, la cartera ponderada fue recibiendo signos positivos para dar vuelta al índice. De las 17 en más, se consiguió 1,5 por ciento de aumento, pero al recontar los «votos» por las alzas: poco electorales votantes. De 28 millones de pesos, más de $ 13 millones para CE-DEAR y dejando así una base endeble, flameando, dudosa.