Francfort y Luxemburgo (Reuters, AFP) - El presidente del Banco CentralEuropeo, Wim Duisenberg, ostenta el título de «Señor Euro», pero suscomentarios sobre la moneda común a veces causan daño en vez de brindarbeneficios.
El holandés, de hablar sencillo, conocido por su juicio paternal, desconcertóa los opera-dores cambiarios ayer y presionó a la baja el valor del euro alsugerir que los bancos centrales estaban menos inclinados a adoptar nuevasmedidas para respaldar a la moneda única de Europa.
Los operadores y economistas dijeron que los comentarios de Duisenberg,en una entrevista con el diario «The Financial Times», resaltaba los problemasen la manera en que se comunica con los mercados desde el lanzamiento de lamoneda común en enero de 1999.
Agregaron que Duisenberg había restado fuerzas a la amenaza deintervención del Banco Central Europeo (BCE) al decir que sería inapropiadopara los bancos centrales entrar en los mercados cuando acontecimientosexternos, como una guerra en el Oriente Medio, lleva a sus extremos lavolatilidad del tipo de cambio.
Con Oriente Medio en crisis, sus comentarios fueron vistos por losanalistas como una mini-mización de las perspectivas de una inminenteintervención, un pecado mayor a los ojos de los participantes del mercado,quienes ven el elemento sorpresa como una clave de su éxito.
Los analistas dijeron que las palabras de Diusenberg perjudican losintentos del BCE de estabilizar la moneda. La caída del euro en más de 37por ciento desde su salida en enero de 1999 ha mellado la confianza del públicoy fue una de las razones por las que los daneses votaron en contra de adoptarlaen un plebiscito el mes pasado.
Los operadores dijeron que los comentarios de Duisenberg ayudaron apresionar ayer a la baja al euro a menos de un centavo del mínimo histórico de0,8440 de dólar alcanzado en setiembre, antes que los bancos centralesentraran.
Manejo
Economistas dijeron que el gobernador del Banco de Fran-cia, Jean-ClaudeTrichet, nombrado como sucesor de Duisen-berg cuando el actual jefe del BCEse retire probablemente en el 2002, tenía un toque más diestro en el manejo delos mercados financieros.
«Es necesario un euro más en línea con los elementos fundamentales denuestras economías», estimó el presidente de la zona euro, LaurentFabius, tras la caída del euro por debajo de 0,85 de dólar ayer, cerca desu récord mínimo.
Tras la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la zona euro (losEstados de la Unión Europea excepto el Reino Unido, Dinamarca y Suecia), Fabiusdijo que el euro tiene «un valor de equilibrio bastante más alto» que elactual, pero no quiso precisar este valor.
En cuanto a la posibilidad de una nueva intervención del Banco CentralEuropeo (BCE), como ya hizo hace dos semanas para provocar la subida de lamoneda única europea, Fabius, cuyo país ejerce la presidencia semestral de laUE, explicó que «la decisión es imprevisible, y para que sea eficaz no debepreverse».
Por su parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, PedroSolbes, recordó que la buena situación económica de este año llevará acifras de crecimiento similares a las previstas por la Comisión Europea, esdecir, de entre 3,4% y 3,5%.
Solbes añadió que para el 2001 está previsto un freno al crecimiento quese concretará en las previsiones elaboradas el próximo noviembre. Según uninforme publicado ayer, por The Economist Intelligence Unit (EIU), titulado «LaEurozona en acción», realizado por los economistas británicos Gerry Blanchard yRobert Cottrell, la moneda se recuperará en 2001.
Los economistas consultados en este trabajo consideran que la cotizaciónde la moneda única debería ser de 1,10 dólar, si se tienen en cuenta losaspectos económicos fundamentales de la Eurozona.



