San Pablo y Londres (Bloomberg) - Varig, la mayor aerolínea brasileña, anunció que despedirá 10% de su fuerza laboral para recortar costos a causa de una caída en la demanda de pasajes luego de los ataques terroristas a Estados Unidos, lo que resultará en la desvinculación de unos 1.800 empleados. La razón aducida por la empresa es la misma que la de otras aerolíneas en otras partes del mundo: los pasajeros están cancelando o posponiendo sus planes de viajes preocupados por la seguridad del tráfico aéreo. Varig controla entre 45% y 50% de todo el tráfico de pasajeros entre el Brasil y Estados Unidos. Ahora, se estima que unos 80.000 brasileños que planeaban viajar a EE.UU. este año probablemente cancelen o pospongan sus vuelos preocupados por la seguridad, según Travel Industry Association of America.
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En la región, también Aerovías de México (Aeroméxico) informó que podría despedir hasta 1.400 empleados, o 20% de su personal, para bajar costos. Un vocero admitió que sus aviones volaban con una ocupación de alrededor de 45%, en comparación con hasta 70% antes de los atentados.
Los despidos en Varig y Aeroméxico se producen después de medidas similares en aerolíneas de EE.UU., que enfrentan mayores costos por el aumento de la seguridad, los seguros y los gastos de combustible. Transbrasil SA Linhas Aéreas, cuarta aerolínea brasileña, despidió a 989 trabajadores en agosto como parte de un plan para reducir pérdidas.
Así fue como casi simultáneamente con el anuncio de Varig y Aeroméxico, Northwest Airlines reveló que eliminará 10.000 empleos, y Delta Air Lines reducirá su vuelos y fuerza laboral hasta 20% por las mismas causas que afectan al tráfico aerocomercial. Los recortes representan 19% de los 53.000 trabajadores de Northwest, la cuarta compañía aérea de Estados Unidos, que la semana pasada redujo su programa de vuelos en un quinto.
• Cesantías
Si bien Delta no dijo cuántos trabajadores despedirá, el número podría estar entre 12.000 y 16.000 calculando sobre la base de sus 80.000 empleados y su plan de reducir 15% a 20% sus vuelos. «Estas reducciones son necesarias para que Northwest Airlines siga siendo una compañía exitosa», dijo en su CEO Richard Anderson. Delta, la tercera aerolínea del país, delineó sus planes en un mensaje a los empleados enviado por el director general, Fred Reid. La mitad de las plazas de Northwest y 70% de las de Delta están vacías, dijeron los portavoces de las empresas. Incluida Northwest, las aerolíneas estadounidenses revelaron desde el sábado planes de suspender o despedir a más de 78.000 trabajadores, y Boeing Co. despedirá a otros 30.000. Y se suman problemas a la que seguramente es la industria más golpeada por la crisis desencadenada por los terroristas: British Airways,Virgin Atlantic y otras compañías dijeron que dejarán de volar a partir de mañana a menos que los gobiernos ayuden a asegurarlas contra ataques sediciosos.
Las aerolíneas dijeron que se verán obligadas a paralizar sus aviones si las aseguradoras cancelan las pólizas actuales e imponen un límite de u$s 50 millones en las indemnizaciones que pagarán por cada avión derribado por actos de guerra. Las aéreas les están pidiendo a los gobiernos que suscriban un nuevo plan. «La posición se debe al hecho de que aviones fueron usados como misiles, como un arma», dijo Marie-Louise Rossi, jefa ejecutiva de la Asociación Internacional de Aseguradoras en Londres. «Eso significa que la naturaleza del riesgo ha cambiado.»