Las ventas navideñas cayeron este año entre 30% y 55% en todos los rubros respecto del año pasado, excepto en alimentos, bebidas y en los negocios del tipo de «todo por dos pesos». Al mismo tiempo, se verificaron aumentos de precios de hasta 20 por ciento en las últimas 72 horas, según indicó la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Muchos comerciantes ante la incertidumbre (sobre la continuidad) de la paridad cambiaria, aumentaron sus precios en pesos hasta 20 por ciento en las últimas 72 horas», indicó la entidad dirigida por Osvaldo Cornide, en base a un relevamiento realizado en 53 cámaras y centros comerciales de Capital Federal y Federaciones Provinciales. También se suspendieron ofertas y rebajas pautadas para la fecha en distintos rubros como por caso en la venta de software y hardware.
Por este motivo, se suspendieron ofertas y rebajas que estaban pautadas para la fecha especialmente en los rubros de electrónica, computación (software y hardware) y artículos importados. Además, algunos comerciantes sólo permitieron la venta al contado y en dólares.
• Electrodomésticos
Agregó el informe que también «se suspendieron los créditos personales en pesos y aumentaron las tasas de financiación» mientras los electrodomésticos tuvieron una rebaja de sus precios en dólares en el orden de 20% a 30% respecto de los valores que tenían en diciembre del año 2000.
No obstante, los artículos para el hogar registraron una caída de ventas de 45 por ciento, sólo superado por el calzado (55 por ciento), artículos de deporte (52 por ciento) y por indumentaria y restorantes en los que las ventas bajaron 50 por ciento. El informe reveló que en el caso de los restoranes, el público optó por casas de comidas rápidas con precio fijo de 5 a 6 esos por persona, en un rubro que tradicionalmente para estos días tiene alto nivel de demanda. Para la CAME « este año se rompió el precepto de que diciembre es el mejor mes del año en ventas», y lo adujo a « el congelamiento de los depósitos, restricción del efectivo, la falta de POS para vender con tarjetas de débito, movilizaciones y paros en forma continua, saqueos y conmoción social, psicosis generalizada pre y pos saqueos».
La venta, agregó la entidad, «se concentró en productos de escaso valor unitario que en promedio oscilaba entre los 2 y 10 pesos, y hubo un «vuelco» hacia los productos de segunda selección y los «sin marca».
La mercería también cayó un 45 por ciento, seguida por los dicos compactos (CD) y accesorios, perfumería joyerías, textil/ blanco y marroquinería que registraron 40 por ciento menos de ventas que el año pasado.
Relojería cayó 38 por ciento, las jugueterías, casas de bazar y regalos, lencería y turismo interno y externo verificaron una caída cada rubro de 35 por ciento.
En el último caso se verificaron «cancelaciones de viajes en un alto porcentaje», indicó la CAME. Otros rubros como bijouterie y ropa de bebés y niños cayeron 30 por ciento, mientras que los únicos que registraron un alza fueron alimentos y bebidas (15 por ciento) y los locales de venta de productos mayoritariamente importados conocidos como «todo por dos pesos». Para la entidad la «mayor venta en alimentos y bebidas se debió a la contención de gastos en la primera quincena de diciembre y a la sustitución de otros renglones considerados prescindibles».
En realidad, no sorprende que los comercios de todo el país hayan vendido en promedio la mitad que el año pasado. Cuando se impuso la restricción de retiro de efectivo a fines de noviembre, las ventas se desplomaron hasta 80%. A esa crisis, se vino a sumar el caos social de la semana pasada, donde el sector quedó prácticamente congelado. Ahora los comerciantes deben afrontar los pagos de los cheques emitidos durante diciembre y de los servicios, además de otras obligaciones. Como el derrumbe de las ventas ocurrió junto a las expectativas por las ventas de Navidad y Año Nuevo, CAME pidió una prórroga de 90 días para la cancelación de las deudas.
Dejá tu comentario