Prevén freno en demanda de autos si baja más el blue

Economía

Con escasez de oferta y un dólar “blue” en baja, el mercado automotor vivió ayer una jornada cargada de incertidumbre. Está claro que gran parte de las ventas que se realizaron en los últimos dos meses estuvieron impulsadas por la brecha cambiaria que permitió a los ahorristas con billetes en mano comprar 0 km con precios 50% más bajos de los niveles históricos, medidos en la cotización paralela. Fuentes del sector estimaron el mes pasado que, si no existiera ese aliciente financiero, las operaciones serían menos de la mitad de lo que mostraron las cifras oficiales. Por ese motivo, el impacto del acuerdo con los bonistas en el tipo de cambio ilegal se siguió ayer minuto a minuto en las concesionarias.

“Fue un día bastante particular. Se hicieron operaciones pero por debajo de lo que veníamos trabajando la semana pasada. Muy tranquilo. Es posible que se planche un poco más” explicó el dueño de una agencia de Capital. Con un dólar paralelo por arriba de los $130, las concesionarias se llenaban de interesados. Cuando empieza a bajar, la ansiedad disminuye y la compra se hace más racional. En el sector prefieren esperar unos días para tener un escenario más estable ya que pocos son los que creen que esta baja de la cotización marginal se sostenga en el tiempo. “La única forma para que el blue baje es que se abra el mercado oficial y la gente pueda comprar con mayor libertad. Mientras eso no suceda, el retroceso del blue puede ser efímero, más allá de lo que pase con la deuda” dijo un directivo de una automotriz.

Según las primeras estimaciones que se manejaban en el sector antes del acuerdo con los bonistas, agosto cerraría con un mercado menor al de julio. Se proyectan unas 27.000 unidades contra las 30.000 del mes pasado. Es cierto que el actual mes tiene un día hábil menos que el pasado. De todas maneras, los operadores coinciden en que la cifra estimada es el techo. De ese nivel para abajo, todo puede pasar.

Es que el problema, más allá de la cotización del “blue”, pasa por la falta de modelos que hace que la demanda sea mayor que la oferta, la mayor preocupación en el sector. Esto se produce por dos motivos. Por un lado, las plantas estuvieron dos meses cerradas por la cuarentena y su reapertura se produjo con restricciones sanitarias. Eso hace que el abastecimiento de vehículos nacionales todavía no llegó a normalizarse. Sin embargo, el problema mayor se concentra en los vehículos importados que representan más del 70% de las ventas. Aquí el problema tiene que ver con las trabas a las importaciones. Ante la falta de dólares, el Gobierno viene restringiendo en ingreso de vehículos del exterior lo que genera que haya modelos con 3 o 4 meses de espera para la entrega. Es por eso que se cree que más allá de lo que pueda afectar la baja del “blue” en una descompresión de la demanda, el menor volumen de ventas se produciría por falta de unidades. Hay marcas que, prácticamente, no tienen stock de la mayoría de sus modelos. Esto genera otro inconveniente: como el tiempo de entrega es tan largo, algunas concesionarias deciden suspender las ventas ya que, si cierran un precio hoy con el comprador y tienen que pagar dentro de 120 días al importador o fabricante con el valor ajustado a esa fecha, la operación la harían a pérdida, teniendo en cuenta el ritmo de aumento mensual que están teniendo los 0 km. Sólo en agosto, los autos aumentaron hasta 6%.

Otra de las estrategias que están haciendo en algunas concesionarias es cobrar un precio superior al valor de lista que, en algunos casos, puede llegar al 20% o más.

Este problema para ingresar vehículos del exterior preocupa a importadores y fabricantes (las terminales son las que mayor cantidad de 0 km importan). Tanto es así que, días atrás, directivos de la asociación que agrupa a las terminales (ADEFA) se reunieron con el ministro Matías Kulfas para solicitarle que se agilice la aprobación de los permisos para la importación de autos, conocido como SIMI. La idea es que en lo que queda del año la liberación sea más expeditiva lo que permitirá que se normalice la oferta del mercado y desaparezcan los sobreprecios. Las empresas se comprometieron a enviar al funcionario los planes de producción e importación de cada terminal para poder tener un escenario más concreto sobre la demanda de dólares que van a requerir.

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