Los viñateros se mueven: la bodega Nieto y Senetiner (del grupo Pérez Companc) se lanza al «turismo enológico»; por su parte Peñaflor SA, de Luis Alfredo Pulenta, se interna en el negocio de los vinos finos. Nieto y Senetiner, con su empresa «hermana» Turismo PeCom, harán cursos de «enofilia» (amor al vino), que se desarrollarán en su bodega de Luján de Cuyo. «La idea es que la gente profundice sus conocimientos sobre el vino, y de paso deguste algunos de los mejores caldos de la Argentina», dicen en la empresa. Por su parte la firma de Pulenta presentó los primeros productos de su finca La Escondida, que se enmarcan dentro de los vinos «premium», un mercado muy atomizado pero que durante 2000 vendió 42 millones de litros.
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