Un informe de Fitch Ratings relevó hoy, lunes, que el sector de la energía en Latinoamérica está expuesto a una volatilidad considerable debido a sus vínculos con el riesgo soberano y la solvencia crediticia de los países. Esto provoca -añade el informe de la calificadora de riesgo- que se incrementen los costos de financiación, así como socava la confianza de los inversores y crea incertidumbre sobre los objetivos a largo plazo del sector energético.
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"Los últimos acontecimientos en Venezuela, Brasil y México demuestran que las entidades controladas por el Estado tienden a difuminar la línea entre las estrategias empresariales privadas y los objetivos políticos gubernamentales", manifestó Alejandro Bertuol, director de Fitch Ratings.
Bertuol anotó el caso de Argentina, donde las empresas de energía, aunque sean privadas, tienen una fuerte interferencia por parte del gobierno, lo que ha provocado un deterioro de la flexibilidad de financiación empresarial y la capacidad empresarial para afrontar a los intereses de su deuda. "Esto hace que muchas empresas se pregunten si realmente pueden tener una viabilidad a largo plazo", explicó. El primer desafío que tiene que afrontar el sector de la energía en Latinoamérica es obtener credibilidad en medio de un ambiente volátil del riesgo soberano que ha perjudicado a las empresas energéticas a la hora de atraer inversiones de capital.
Sin embargo, Bertuol asegura que la conversión de activos en títulos negociables, así como otros proyectos de financiación como el uso de avales para la solicitud de créditos parciales podrían mitigar la preocupación del vínculo entre las empresas del sector de la energía y el riesgo soberano. "Si los gobiernos de Latinoamérica están dispuestos a tomar las medidas necesarias para acabar con esta situación volátil, el futuro del sector de la energía se presenta prometedor", explicó. Añadió que si no se producen estos cambios, las oportunidades aún se pueden encontrar en el sector energético en Latinoamérica, pero entonces los esfuerzos para encontrar una financiación externa van a ser mucho más arduos.