Sigue costando mucho poder dar argumentos que justifiquen los reiterados avances de cotizaciones locales, inclusive en una rueda como la de ayer: que fue nefasta, para todos los referentes inmediatos que se utilizan aquí. Estamos hablando de una Wall Street que vio caídas en ambos índices de más de 2,2 por ciento -esto es muy duro en ese ámbito-y con recintos mexicanos y brasileños, con caídas a pique de más de 3 por ciento. Contra ello, Buenos Aires contrapuso un aumento de las nóminas líderes en 1,4 por ciento y manteniendo en la jornada un gráfico eléctrico, más que electrónico, donde los golpes de corriente llevaron a un máximo del Merval clásico en «437» -más de 4 por ciento de alza- y como pareció, quizás, demasiado suculento para el día martes «negro» del resto: se reacomodó a niveles de «425» en su cierre.
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... Sí, por el piso del recinto porteño las órdenes eran sumamente escasas. Esto agregaba otra presencia de indicador, con ausencia de fuerza, y el efectivo arañó los $ 15,8 millones -por cierto aumento final-que no suma más de 8 millones en dólares.
Moneda extranjera que se movía en franja reconocida, no dando pie para nuevas mejoras equiparables. Francés -con soberbio 7 por ciento-y Atanor, con 5 por ciento, se escaparon del «corralito» más modesto de las otras. Alguna que otra baja, pero ese insistir de atractivo, prevaleció en el correr de la tarde. Sola, a contramano, patoteando...
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