La Legislatura porteña aprobó anoche en general y votaba esta madrugada el articulado del plan de gastos y recursos de 2007 para la Capital Federal. Es el primer Presupuesto de la gestión de Jorge Telerman, pero el segundo que presenta el jefe de Gobierno porteño, ya que el anterior fue rechazado por proponer endeudamiento y déficit, cuentas que terminaron con la salida de Guillermo Nielsen del Ministerio de Hacienda. En cambio, el funcionario que lo reemplaza, Sergio Beros, con acuerdo de los legisladores llevó un Presupuesto sin rojo ni deuda, donde se sacrificaron obras públicas cuya ejecución era de dudosa concreción el año próximo y se bajó el monto que se adelantará para la compra de 55 vagones de la nueva línea de subterráneos que se está construyendo en el barrio de Balvanera. La sesión comenzó alrededor de las 19.
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La Ciudad planifica gastar más de $ 9.000 millones en 2007, pero al plan original de Beros los legisladores le hicieron algunas modificaciones. Por ejemplo, agregaron una partida de cerca de $ 40 millones para el hospital Garrahan, cuya administración la Capital Federal comparte con la Nación, sumándolos a lo que ya había pautado el gobierno, y de ese modo destinarán unos $ 120 millones para el centro de salud.
También destinaban anoche $ 40 millones para subsidios a la educación privada, que en la Ciudad cuenta con numerosos establecimiento católicos. A la vez le sumaban al Instituto de la Vivienda unos $ 30 millones, para un ente que ha padecido varios conflictos este año por usurpaciones de departamentos a entregar a sectores humildes y reclamos en ese sentido. Aunque el proyecto de ley llegó al recinto con acuerdo de la Comisión de Presupuesto, las planillas se terminaban de puntear en el recinto, ya una costumbre, para modificaciones de partidas desagregadas en la lista de cada ministerio.
Déficit estructural
El proyecto que se discutía anoche no contemplaba (como en el original de Nielsen) aumento de sueldos durante 2007. Para el macrista Mario Morando, en su intervención, sin embargo el Presupuesto contiene «un déficit estructural», ya que, dijo, «no hay presupuesto que resista un aumento de salarios de 40% (otorgado este año) con una inflación de 10% y un crecimiento de la economía privada de 9%». Por otra parte, los diputados también modificaban la ley tarifaria y fiscal.
Por un lado continuará la medida de eximir de impuestos a los automóviles de más de 12 años de antigüedad, pero se fijará que no deben superar los $ 15 mil de valor de venta. El vicepresidente de la Comisión de Presupuesto, Diego Santilli, explicó que esa medida «se toma porque se vienen a patentar vehículos de la provincia para eximirse del impuesto y son camionetas o autos caros a pesar de la antigüedad». En otro sentido, Santilli explicó que se había logrado el equilibrio en las cuentas, en parte con «estimaciones de recursos más acordes con la realidad y las proyecciones en cuanto al crecimiento, pasando de 5,4% a 7,5%.
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