Wall Street cerró este viernes al alza y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, avanzó un 0,4% pero al final no fue suficiente para evitar su cuarta semana consecutiva de números rojos.
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Ese índice sumó terminó en 17.500,94 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 progresó un 0,6% y el índice compuesto del mercado Nasdaq subió un 1,2%.
Los operadores en Nueva York apostaron por las compras toda la jornada y todo parecía indicar que terminaría la semana en verde, pero en la recta final se desinflaron los ánimos y el Dow Jones acumuló un retroceso del 0,2% en los últimos cinco días.
Por otra parte, las principales bolsas europeas cerraron este viernes la semana con fuertes alzas, en un ambiente sin inquietudes en cuanto a un posible aumento de las tasas directoras de Estados Unidos durante junio.
En la bolsa de Londres el índice FTSE-100 subió 1,7% y con igual tendencia cerraron el Dax de Fráncfort, avanzando 1,2%, y el CAC 40 de París, que ganó 1,7%. El Ibex 35 de Madrid terminó la semana con un alza de 1,2% y el FTSE Mib de Milán subió 1,5%.
En tanto, el dólar se dirige a una ganancia semanal por las apuestas de que la Reserva Federal de Estados Unidos podría subir las tasas de interés tan pronto como el próximo mes.
El presidente de la Fed de Nueva York, William Dudley, dijo el jueves que hay una fuerte sensación entre los funcionarios del banco central de que los mercados están subestimando la probabilidad de un ajuste de la política monetaria y que la Fed podría subir las tasas de interés en junio o julio.
Los comentarios de Dudley se produjeron un día después de que las minutas de la reunión de abril de la Fed revelaron que la mayoría de sus funcionarios siente que un aumento de las tasas de interés podría ser apropiado en junio.
Tokio
El índice Nikkei de la bolsa de Tokio subió luego de que el dólar conservó sus ganancias recientes contra el yen, lo que redujo las preocupaciones sobre la fortaleza de la moneda japonesa y su impacto negativo sobre los exportadores.
El Nikkei subió un 0,5%, a 16.736,35 puntos, terminando la semana con un avance de un 2 por ciento.
Los volúmenes de negocios fueron débiles ya que muchos inversores se abstuvieron de participar en momentos en que los ministros de Finanzas del G-7 comenzaban una reunión de dos días que muchos esperan proporcione algo de claridad sobre las políticas monetarias y fiscales globales.
Por su parte, las acciones chinas subieron el viernes pero el índice compuesto de Shanghái registró su quinta semana de pérdidas, afectado por un optimismo en retroceso sobre las perspectivas de crecimiento del país y por las preocupaciones sobre un aumento de las tasas de interés en Estados Unidos.
El SSEC avanzó un 0,7%, a 2.825,48 puntos, pero perdió un 0,1% en la semana, registrando una racha de cinco caídas semanales.
El referencial CSI300 de las principales acciones que cotizan en Shanghái y Shenzhen subió un 0,5%, a 3.078,22 unidades, y anotó un avance semanal de un 0,1%.
El optimismo de los inversores impulsado por los sólidos datos económicos de China en marzo se desvaneció rápidamente por señales de que la recuperación habría perdido impulso en abril, y el temor a que los políticos podrían estar tomando una postura más cautelosa sobre un estímulo adicional.