QNueva York (AFP). Boom Supersonic es una compañía estadounidense que se propone desarrollar un avión comercial supersónico, casi medio siglo después del lanzamiento del Concorde. El proyecto es más que un sueño: ya cuenta con un aporte de fondos de 141 millones de dólares. Varios fondos de inversión, junto con los grupos tecnológicos Google, Airbnb y Dropbox, están apoyando el proyecto, que se desarrollará en Denver, Colorado.
Nuevo avión supersónico, con aportes de Google y Airbnb
El proyecto es desarrollado por la compañía Boom Supersonic. Ya logró aportes de capital por u$s141 millones. Empezará a volar en 2023.
La última ronda de financiación que hizo la empresa sumó 100 millones de dólares de un grupo de inversores liderado por Emerson Collective, una organización fundada en 2004 por Laurene Powell Jobs, viuda del cofundador de Apple Steve Jobs.
Esto le permite a la firma avanzar en el desarrollo de su avión supersónico llamado “Overture”, que debería volar a velocidad “Mach 2,2” o sea, más del doble de la velocidad del sonido, para transportar a 55 pasajeros. Y podrá recorrer una distancia de 8.334 kilómetros sin escalas.
Será el “primer avión supersónico económicamente viable en el mundo”, prometió el fundador de la compañía y exempleado de Amazon, Blake Scholl.
El Concorde, de fabricación anglofrancesa, fue puesto en servicio en 1969. Ese avión fue retirado tres años después de un accidente en 2000, cuando se estrelló poco después de despegar de París, con 113 muertes.
Sin embargo, algunos analistas se muestran escépticos ante los intentos de reactivar vuelos supersónicos, debido a los altos costos, el ruido que generan y la capacidad limitada de pasajeros.
Blake se compromete a “hacer que el vuelo a alta velocidad sea accesible para todos”, refiriéndose al uso de tecnologías que permitirán que la aeronave permanezca en silencio durante el despegue y el aterrizaje, e integre combustibles más limpios.
Boom Supersonic tiene el compromiso de Virgin Atlantic, la aerolínea de Richard Branson, de adquirir al menos una decena de estas aeronaves. Lo mismo hizo Japan Airlines, que ha invertido 10 millones de dólares y también se postula como cliente de Boom. En total Boom tiene comprometidas casi treinta aeronaves.
Si todo ocurre según lo previsto este mismo año volará el prototipo XB-1. Conocido como “Baby Boom”, el XB-1 es una versión biplaza y con un tercio del tamaño del Boom Overture. El XB-1 será “clave” para validar las tecnologías que se aplicarán al modelo comercial, y permitirá “refinar los diseños e ingeniería, probar tecnologías supersónicas esenciales y garantizar la eficiencia, la seguridad y la fiabilidad” de la aeronave, dicen desde Boom.
El Overture sería la tercera aeronave comercial de vuelo supersónico en la historia de la aviación. Por detrás de sus antecesores Concorde (que voló entre 1969 y 2003) y el Tupolev Tu-144, su equivalente rusa.
Boom aseguró que, cuando vuele en 2023, el Overture será un avión supersónico diseñado para maximizar la eficiencia y reducir la explosión sónica (la onda de choque sonora que se produce al superar la velocidad del sonido) “a una treintava parte de la del Concorde”.
También sostuvo que el consumo de combustible y las emisiones por pasajero serán “similares a las de la clase Business en aeronaves convencionales” gracias a sus motores turbofan y a las tecnologías desarrolladas en las últimas décadas.


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