17 de enero 2012 - 00:00

Ablande: Boudou se mostró con Scioli, y Mariotto moderó tono

Amado Boudou junto al gobernador Daniel Scioli y al vice bonaerense, Gabriel Mariotto, ayer durante un acto en Ensenada, en una señal de distensión.
Amado Boudou junto al gobernador Daniel Scioli y al vice bonaerense, Gabriel Mariotto, ayer durante un acto en Ensenada, en una señal de distensión.
La inauguración de una central termoeléctrica en Ensenada se convirtió en la postal de una tregua política: tras semanas de tensiones y vacíos, el Gobierno nacional hizo posar a dos de sus principales espadas junto al gobernador bonaerense Daniel Scioli.

Amado Boudou, vice a cargo de la presidencia por la licencia por enfermedad de Cristina de Kirchner, encabezó junto a Scioli y al ministro de Infraestructura, Julio De Vido, el acto del que también participó el vicegobernador de la provincia, Gabriel Mariotto.

Todo un gesto en tiempos de recelos y cuando, en particular por el partido de fútbol en el que Scioli enfrentó a Mauricio Macri, sectores del kirchnerismo apuntan sobre los movimientos del gobernador y juzgaron inoportuna aquella competencia televisada.

Contracara

Sin embargo, ese malestar tuvo ayer su contracara pública: Boudou compartió la ceremonia con Scioli y se sumaron De Vido y Mariotto. El gobernador agradeció: «Esta obra estratégica que va a tener un impacto socioeconómico en los municipios de La Plata, Berisso, Ensenada y Brandsen, conjuntamente con obras de infraestructura como el puerto de contenedores, la Autopista y el Aeropuerto», dijo, y agradeció al Gobierno nacional.

El staff se completó con el jefe de Gabinete sciolista, Alberto Pérez; la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, y el vice de la Cámara de Senadores y mano derecha de Mariotto, Sergio Berni. Del sector privado participaron el CEO de Iecsa, Ángelo Calcaterra; el presidente de Isolux argentina, Juan Carlos de Goicoechea, y el director del proyecto UTE, Oscar Habarman.

Allí, Bouodu se refirió a la recuperación de Cristina de Kirchner tras su intervención quirúrgica. Dijo que tiene «una evolución más que favorable» y se refirió a la polémica médica en torno a su dolencia: «El cambio de diagnóstico sobre su enfermedad ha puesto contentos a todos los argentinos, que la verdad estábamos preocupados».

Pero el mensaje más claro, en relación con el vínculo con Scioli, provino de Mariotto.

En declaraciones radicales, el vice aseguró que tiene «estilos diferentes» con el gobernador y remarcó que no le gustó que el gobernador haya disputado un partido de fútbol junto al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.

«Daniel tiene un formato que conoce toda la sociedad argentina desde siempre: se sienta en la mesa de la señora Mirtha Legrand y muchos compañeros nuestros no. Daniel viene de un estilo, habitualmente lo hacía antes de ser un hombre de la política», aseguró.

Y agregó: «Con todo ese bagaje, es un hombre del proyecto nacional, es un gran gobernador de la provincia de Buenos Aires», señaló Mariotto, quien destacó, en esa línea, que «convive» con quien fue su compañero de fórmula.

Comunión

«Treinta años de democracia son muy fuertes en materia cultural como para que una zoncera por el estilo nos aleje», señaló y, en paralelo, aseguró que con Scioli tiene «más puntos de comunión que de distancia». «Realmente enriquece. Si todos pensáramos e hiciésemos lo mismo, por ahí sería demasiado aburrido. Cada uno aporta desde su impronta, vamos enriqueciendo el proyecto», continuó.

Sobre el partido de fútbol con Macri, Mariotto volvió a mostrarse en desacuerdo. «A mí particularmente no me gustó, pero tampoco es un tema tan importante. Que me guste o no me guste no significa absolutamente nada. Por eso lo tomé también en sorna e hice un comentario deportivo cuando me preguntaban alguna consideración política. Tiene que ver más con un espíritu deportivo: hicieron un partido de fútbol que a mí no me gustó como a tantos otros compañeros», aseguró.

Por otro lado, alineado con la nueva línea crítica del Gobierno respecto de Hugo Moyano, Mariotto cuestionó el desempeño del camionero en el PJ bonaerense y criticó, sin nombrarlo, su renuncia al partido.

«El ego de nadie puede interrumpir esta construcción colectiva y es en el movimiento obrero donde se encuentran las mayores adhesiones, más allá de posiciones de algunos dirigentes que muchas veces los conduce el ego», lanzó el vicegobernador.

«Cristina (Kirchner) es la presidenta del movimiento obrero, más allá de cuestiones que vayan a posicionamientos personales», agregó, al tiempo que remarcó que «nadie tiene que sentirse más de lo que es».

«Ésa es una de las 20 verdades del peronismo. Nadie es imprescindible; lo único que sirve es sumar a un proyecto colectivo que conduce la Presidenta con una gran capacidad», resumió.

Por último, Mariotto calificó como una «gran gestión» la del vicepresidente, Amado Boudou, ante la ausencia de Cristina de Kirchner y ponderó el regreso de la mandataria, pautado para el próximo 24 de enero, según la licencia médica solicitada al anunciar su operación.

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