3 de junio 2014 - 00:00

Abogados II: Lanús, ahora bastión K

Figuras disímiles de la galaxia K como el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal; el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi; el intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez; el titular de la Corte bonaerense, Héctor Negri, y el secretario de Justicia Julián Álvarez confluyeron ayer en la asunción de las nuevas autoridades del Colegio de Abogados de Lanús-Avellaneda. Una convocatoria que se podría explicar desde ángulos distintos, pero con el dato ineludible de que se trata de uno de los pocos colegios de abogados en los cuales el kirchnerismo obtuvo un triunfo sin medias tintas.

Desde hace dos meses se suceden en toda la provincia comicios para elegir las autoridades de los distintos colegios. Estas campañas son tubos de ensayo que permiten medir la capacidad electoral de algunos referentes de la política que juegan en el terreno de los abogados. El costo de una derrota no es alto y una victoria es muy valiosa porque desde los colegios se pueden impulsar acciones referidas al juego político (en casi todos los casos hay una buena disponibilidad de fondos gracias al pago obligatorio de la matrícula) y al mismo tiempo sumar cuadros técnicos, en muchos casos bien relacionados con el siempre decisivo estamento judicial.

Además, en cuanto a disputas más inmediatas, estas elecciones equivalen a una suerte de internas de cara a dos comicios que obnubilan a la matrícula: la representación de los abogados en el Consejo de la Magistratura (uno por la Capital y otro por el interior), asiento que implica un sueldo mensual que supera de lejos al de un senador nacional.

Este aire flexible, casi como si se tratara de un "partido amistoso", ofrece transversalidades que por momentos resultan sorpresivas. Ocurrió hace poco en Junín, donde una agrupación con integrantes del kirchnerismo, el Frente Renovador y el PRO enfrentó al candidato que tenía el guiño del GEN de Margarita Stolbizer.

Hasta ahora el score es negativo para el kirchnerismo, que ya acumula reveses y algunas derrotas estrepitosas, como fue el caso de La Plata. Los triunfos más representativos fueron para letrados cercanos al PRO (que tiene en Daniel Angelici un referente para estos asuntos), la UCR y el Frente Renovador.

La vencedora en Lanús-Avellaneda fue Alejandra Coliqueo, quien se impuso a una lista que llevaba el apoyo del kirchnerista disidente Baldomero "Cacho" Álvarez. Su nominación contó con el soporte del viceministro Álvarez, quien tuvo la primera alegría electoral en meses de contiendas con finales más bien olvidables. El caso más sonoro fue cuando el oficialismo no presentó candidatos para el Colegio de la Capital ante la que habría sido una dura derrota (ver nota aparte).

La presencia ayer de Casal -que entiende al Poder Judicial en un sentido opuesto al léxico de Álvarez era previsible desde la realidad de que el ministro integra el sello político que avanzó con la siempre inconclusa separación de los distritos judiciales de Lanus y Avellaneda del de Lomas de Zamora. Esto implicó la creación de un Colegio nuevo cuyas elecciones ganó Coliqueo. Sus adversarios sostuvieron durante la campaña que el kirchnerismo había confeccionado una matricula a medida, aunque nunca lograron probarlo.

La elección de Coliqueo fue el resultado además de cierta amplitud en cuanto a las ideas del viceministro ya que proviene de una tradicional familia de abogados en la cual algunos integrantes, en ciertas ocasiones, fueron increpados desde organizaciones izquierdistas por su participación en la Federación Argentina de Colegios de abogados durante el último gobierno militar.


La separación jurisdiccional es un issue candente en estos distritos del conurbano sur desde la década del 90, cuando en Lanús gobernaba el intendente Manuel Quindimil, quien siempre bregó por postergas la separación por un detalle entendible pata quienes litigan en esos partidos: la gran mayoría de los tribunales están en Avellaneda y el histórico cacique temía, con la separación, otorgarle demasiado protagonismo al jefe comunal de ese distrito.

Estos modificaciones en el esquema de la justicia de la provincia más grande del país suelen ser un tema de charla en las reuniones de la corte bonaerense - ayer dos de sus integrantes llegaron hasta el acto de Coliqueo - donde se escuchan algunas objeciones a la actual fragmentación, especialmente porque al haber una sola Cámara en cada distrito, como acurría antiguamente, los conflictos tanto judiciales como humanos devienen en estados de parálisis díficiles de resolver.

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