En la campaña, Mauricio Macri prometió reactivar la economía, bajar la inflación, rebajar impuestos y terminar con el "cepo" al dólar, pero el estado en que encontrará la economía condicionará la política del nuevo Gobierno. "El equipo técnico que ha formado Macri para las áreas económicas es sólido. Pero las limitaciones con las que se van a encontrar también son sólidas", comentó el dirigente de una de las principales cámaras empresariales. Macri duda del verdadero grado de deterioro de las cuentas públicas con que se encontrará el jueves, y que, según los últimos datos oficiales, acumula en los 10 primeros meses del año un déficit financiero de $ 157.313 millones de pesos equivalente al 3,8% del PBI. Sin embargo, la agencia de calificación Moody's advirtió ayer en un informe que la presión fiscal con la que se encontrará Macri es "alta", con un déficit en torno al 7% del PBI y un gasto público que cerrará este año en un nivel cercano al 28% del mismo.
Para el economista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, el desafío del nuevo Gobierno es "volver a tomar las riendas de la situación fiscal", acabando con el "despilfarro de los subsidios", dejar de utilizar al Banco Central como "caja" del Gobierno y corregir el atraso cambiario para incentivar las exportaciones. "Se van a tener que tomar decisiones: la quita de los subsidios a gran parte de la población y devaluar para salir del atraso cambiario tienen costo político", sostuvo.
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