21 de septiembre 2016 - 00:00

Ahora monitorean repunte en octubre de la inflación

Luego de la drástica caída de la inflación de agosto y la buena marcha que se observa en septiembre, la inflación volverá a ser noticia en octubre. Y en el Central comienzan a analizar si no será un buen momento para ponerle una pausa a la política de reducción de tasas gradual, que llevó ayer los rendimientos de las Lebac por debajo del 27% anual. Sucede que el mes que viene el índice de precios podría ubicarse nuevamente con una suba incluso superior al 2%, computando que para ese mes se instrumentaría el aumento de la tarifa de gas, pero que además se anunció un incremento de otro 9% en la cuota de la medicina prepaga.

Se trata claramente de subas que no impactan en la inflación "core" o núcleo, es decir, aquella que no tiene en cuenta los aumentos de servicios regulados. Sin embargo, el salto que se divulgará a mediados de noviembre podría impactar en forma negativa en las expectativas inflacionarias, que según el BCRA se ubican por encima de la meta del 17% que el Central se impuso para el año que viene.

La última Encuesta de Expectativas de Inflación que divulgó ayer la Universidad Di Tella correspondiente a septiembre arrojó que "los argentinos esperan una inflación del 20% para los próximos doce meses". Por lo tanto, en la medida en que la "expectativa" no esté alineada con la "meta" incluida en el Presupuesto 2017, las tasas de interés permanecerán en niveles más altos en valores reales. Esto lleva a pensar que en las próximas semanas es probable que el Central aminore el ritmo de baja de tasas o incluso que ponga un freno en esa política.

El economista Miguel Kiguel, por ejemplo, espera que la tasa de Lebac a 35 días se ubique a fin de año en el 25%. Este cálculo lleva implícito que el BCRA comenzará pronto a aminorar el ritmo de la disminución de los rendimientos. De mantener la baja de 50 puntos básicos en cada licitación semanal, se llegaría a aquel valor a principios de noviembre.

Prueba de fuego

Más allá de octubre, los "cañones" de la autoridad monetaria ya apuntan al último bimestre del año, que consideran una verdadera prueba de fuego para consolidar la baja inflacionaria de los últimos meses. En ese sentido, si bien octubre terminará con una inflación más alta, no está descartado que el promedio para el último trimestre se mantenga en el 1,5% mensual en promedio, que es el objetivo que ha explicitado el propio titular del BCRA, Federico Sturzenegger.

Otro aspecto muy sensible para la inflación de fin de año es la reapertura de la paritaria de los empleados de comercio. El sector mercantil había negociado un incremento del 20% a principios de año, pero con un segundo tramo para octubre, que se definirá próximamente. Si la suba fuese superior al 10% es probable que los comerciantes opten por trasladar parte de ese incremento a los precios, lo que obviamente tendría impacto inflacionario.

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