Ahora patrocina armado de “club” de concejales

Edición Impresa

Más por su pasión política que por su escasa actividad, e interés, por el universo legislativo, Néstor Kirchner debutará como diputado activo al presentar, en el Congreso, un proyecto para crear un organismo que nuclee a los más de 25 mil cancejales del país.

En busca, desesperada, de mejorar su expectativa para llegar al 40,1% en 2011, el ex presidente aceptó la invitación para apadrinar la creación del Consejo Federal de Legisladores Comunales (Cofelco) y prometió clausurar, la semana próxima, el encuentro nacional de ese club.

Hasta ahora, el patagónico -poco afecto a concurrir al Congreso- sólo firmó un proyecto desde que asumió como diputado: una declaración de respaldo al juez español Baltasar Garzón. Los concejales le pedirán que sea el promotor de la ley para conformar, a nivel nacional, el Cofelco.

La cumbre, el 15 de julio, tendrá un escenario particularmente sensible en estas horas: el polideportivo Diego Armando Maradona, en Ezeiza, espacio que impulsó el intendente Alejandro Granados, en honor a Maradona a quien, incluso, acompañó en Sudáfrica.

No es un gesto menor: la irrupción de un bloque de concejales, similar a lo que la FAM es para los intendentes, aparece a priori como un factor de tensión con los jefes comunales que acostumbran a ejercer un control extremo y cerril sobre los concejos.

De todos modos, ese proceso -en principio- está saldado: Granados presta el local y los jefes comunales del conurbano concurrirán al acto que, según lo prometido desde Olivos, cerrará al atardecer Kirchner luego de que Carlos Tomada, Diego Bossio y Carlos Zannini participen de la jornada.

La matriz del armado tiene origen en La Matanza, desde donde el jefe del concejo local, el peronista Daniel Castro, impulsa la idea que llegó a Olivos de parte de un habitual contertulio de Kirchner: el radical K, Roberto Porcaro.

Pero suma a «legisladores» municipales de otros orígenes políticos: los socialistas de Rosario se comprometieron a concurrir, también radicales de diversas provincias y en la filial bonaerense del Cofelco hay, incluso, algunos vecinalistas en la mesa, como el marplatense Marcelo Artime, ladero de Gustavo Pulti.

Kirchner, que trató con relativo éxito de capturar la FAM a través de Julio Pereyra, ve en el club de concejales una herramienta para incidir sobre los distritos en paralelo al que ejerce a través de los alcaldes.

Es otro de los movimientos que el patagónico encaró para ampliar su base de sustentación, producto de su fragilidad electoral, y que tuvo otros episodios como la amnistía a algunos dirigentes que habían dejado el oficialismo o los intentos de seducción sobre otros.

Dejá tu comentario