Washington - La nacionalización de la compañía de seguros estadounidense AIG durante la crisis financiera de 2008 para salvarla de la quiebra fue "ilegal", pero sus accionistas no tienen derecho a recibir una compensación por la misma, según decidió ayer un juez de Estados Unidos. "Nada permitía a la Reserva Federal (Fed) tomar el control de un grupo privado o conducir sus actividades como si el Gobierno fuera su propietario", indicó el juez Thomas Wheeler, quien de todas formas no le dio la razón a Maurice Greenberg, exdirector ejecutivo de AIG quien, junto a otros accionistas, reclamaba miles de millones de dólares en daños e intereses. Según el juez, los accionistas no fueron afectados por la operación que, finalmente, permitió a la aseguradora recuperarse y evitar una bancarrota.
Agencia AFP
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