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Al borde del abismo, el negocio ganadero sufre caída del consumo
Los exportadores no lograron completar la Cuota Hilton con cortes como cuadril o lomo, que cotizaron en
torno a los
u$s 12.000 por tonelada, y salieron a vender cortes como nalga y bola de lomo, que
cotizan por
debajo de los u$s 5.000 por tonelada.
«En la Argentina la acción política no está teniendo mucha influencia sobre las exportaciones. Hoy estamos tratando de colocar todo lo que se autoriza y los mercados externos no son tan receptivos, se puede colocar hasta determinado punto. Esto va en línea con lo que los funcionarios argentinos quieren... La crisis internacional ha llevado a que los productos de menor valor sean los que mayor capacidad de colocación tienen», dice Torelli.
En este marco, los cortes de Cuota Hilton (lomo, cuadril) se cotizan en u$s 12.000/u$s 12.500 por tonelada. Pero para cumplir dicha cuota se salieron a vender cortes de la rueda (nalga, bola de lomo) presionando sobre la demanda y haciendo caer los precios desde u$s 4.700 hasta u$s 4.000 por tonelada. Durante 2008 se colocaron 18.884 toneladas de Hilton por u$s 270 millones; 212.413 toneladas de carnes frescas por u$s 1.090 millones de toneladas y 35.114 toneladas de carnes bovinas procesadas por u$s 134 millones. Desde la otra punta de la cadena los productores, proveedores de la materia prima para hacer carne, han sufrido problemas de sequía con mortandades y liquidaciones tempranas que han derivado en una menor oferta y un stock ganadero que ya se prevé 4,5 millones de cabezas inferior al que se tenía 3 años atrás, según datos de Iriarte. El negocio ganadero no es rentable, dicen.
En un seminario organizado recientemente por el Instituto de Promoción de Carnes Vacunas (IPCVA), el especialista Fernando Canosa fue contundente: «La ganadería se encuentra en un círculo vicioso, un aumento de la liquidación de vientres y una caída creciente en el peso de faena. Ante los altos costos de producción y los bajos precios, los productores trabajan a pérdida. De no cambiar en forma urgente esta tendencia la Argentina muy pronto deberá importar carne».
¿Hay salida? Sí. ¿Qué puede hacer la Argentina para revertir esta situación? Puede aumentar su producción. Tan simple como eso.
La producción de carne aumenta faenando más tardíamente, incentivando la retención de vientres y engordando adicionalmente los terneros. Otra posibilidad es conservar la superficie destinada a la ganadería pero invertir más en forrajes y aumentar la cantidad de vacas en producción. El crecimiento tanto de vacas como de terneros permitiría incrementar el 50% el tonelaje de carne a producir. «A los 3 millones actuales podemos sumarles 1,5 millón de toneladas más», indicó Canosa.
Pero hasta ahora nada de ello se ha realizado porque nadie invierte ante la falta de rentabilidad; y los datos muestran que la faena del año próximo podría caer fuertemente tanto como el stock. Definitivamente, una encrucijada.

