25 de noviembre 2010 - 00:00

Alerta en militares criollos por avance del cólera en Haití

El contingente argentino de Cascos Azules desplegado en Haití recibió instrucciones de extremar las medidas sanitarias para evitar ser alcanzados por la epidemia de cólera que azota el país caribeño. La máxima autoridad política de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), Edmond Mulet, les ordenó además, suspender las patrullas dentro del radio urbano de Gonaives hasta tanto disminuyan las manifestaciones violentas de ciudadanos haitianos contra efectivos de la ONU.

La tensión surgió porque los habitantes locales acusan a cascos azules nepaleses (basados en el norte del país) de ser los responsables de la diseminación de la enfermedad. El batallón de nepaleses llegó al territorio pocos días antes de la aparición de la epidemia y luego de un brote registrado en Nepal, donde la enfermedad es endémica.

Informes

El comandante de los Cascos Azules criollos, capitán de navío Emilio Cancela y también el jefe del batallón conjunto Haití XII, teniente coronel Adalberto Zucherino enviaron sendos informes al jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Jorge Chevalier, acerca de la crítica situación social de Gonaives, ciudad reconocida por la activa participación política de sus habitantes, allí se gestó la independencia de Francia, aquel 1 de enero de 1804. El destino los volvió a poner a prueba en la revuelta contra el entonces presidente Jean Bertrand Aristide, cuya salida del poder con crisis y violencia política, determinó que Naciones Unidas actuara e instalara la actual misión de paz.

La epidemia de cólera ya ha dejado 1.415 víctimas y más de 25.000 contagiados, ante ese escenario cuyo balance de muertes no deja de ascender, se tomaron medidas de prevención en el hospital móvil de la Fuerza Aérea que está emplazado en proximidades del aeropuerto de la capital, Puerto Príncipe. El hospital forma parte del contingente criollo, su misión específica es atender sólo a los efectivos de la misión de Naciones Unidas, pero la gravedad de la epidemia podría involucrarlo en tareas no previstas. Así sucedió cuando el país fue destruido por el sismo del 12 de enero pasado, sus instalaciones fueron las únicas que quedaron operativas ante el colapso de los nosocomios haitianos.

Los 560 efectivos entre hombres y mujeres del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea que integran el Batallón Conjunto argentino Haití XII tienen que garantizar el desarrollo normal de las elecciones que se llevará a cabo el 28 de noviembre próximo para elegir el nuevo presidente. No es tarea fácil, los pobladores temen salir de sus domicilios por el contagio y la calle está a disposición de los agitadores, grupos facciosos que buscan la inestabilidad política y la suspensión de las elecciones.

El humor de los soldados no es el mejor, «nuestro batallón hace más de 220 días que está en la misión cuando la ley y el mandato de la ONU prevé que el período es de 180 días», dijo en diálogo con este diario uno de ellos.

Se llegó a esta situación porque el Congreso, por chicanas de los diputados oficialistas, no votó a tiempo la autorización para la salida de la Argentina del batallón de relevo; «Haití XIII», ante eso Naciones Unidas comunicó al Gobierno nacional que debía mantener el contingente hasta que se resolvieran las elecciones presidenciales del país caribeño.

Conflicto

La prórroga -permanecerán hasta el 15 de diciembre- generó otro conflicto en el cuartel criollo: por decreto Cristina de Kirchner resolvió no pagar la «Compensación por Gastos de Traslado e Instalación» (GIT) prevista en el inciso 4º apartado B del artículo 2430 correspondiente al capítulo IV «Haberes» de la Ley Nº 19.101 del personal militar. Se dispuso que: «La compensación no será aplicable cuando se trate de comisiones o misiones que superen los doscientos (200) días y cuando a la fecha de la rotación acordada con la Organización de las Naciones Unidas no haya finalizado el trámite legislativo de autorización a la salida de tropas para el correspondiente relevo y esto haga imperativa la permanencia del contingente previamente desplegado».

Los efectivos descargaron munición contra Chevalier, titular del Estado Mayor Conjunto, responsable operativo de los despliegues en el extranjero, señalan que no asesoró bien a la ministra de Defensa y que ahora se ven en la obligación de llevar el reclamo de la vía administrativa a la judicial.

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