Algunas de las estrellas de la Navidad

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Una semana más y cambiamos el almanaque, lo que permite hacer algunas primeras aproximaciones a cuáles fueron los sectores o mercados estrella del año. De la mano del 1,02% que ganó en la rueda abreviada del viernes, el Dow cerró en 12.297 puntos, el máximo de los últimos cinco meses avanzando un 3,6% en la semana, lo que le deja un saldo ganador del 6,2% en casi 12 meses, posicionándose como la gran estrella entre los indicadores bursátiles. Aunque fuera apenas por un 0,6% merced al 3,74% que ganó la última semana, el índice S&P 500 (las 600 cotizantes europeas más grandes ganaron en las ultimas cinco ruedas algo menos, un 3,49%, lo que evidencia que más allá de las noticias, el motor de la suba fue norteamericano) pasó nuevamente del lado ganador para lo que va de 2011. Si bien el NASDAQ aún pierde un 1,3% y el Russell 2000 un 4,6% para lo que va del año, las acciones norteamericanas quedan como la única estrella en el firmamento de bursátil mundial. Para la semana, sin embargo, la estrella fue el precio del petróleo (WTI), que voló un 6,33% al cerrar el viernes en u$s 99,68 por barril, mientras el oro subió un modesto un 0,26% que lo colocó en u$s 1.604,7 por onza. Puede sorprender un poco, pero sin ninguna discusión la gran estrella financiera del año, a pesar del retroceso de la última sesión y de la imprecedente rebaja de su calificación, han sido los bonos del Tesoro que ha dejado para los tenedores de títulos a 30 años una ganancia entre apreciación e intereses del 33%, en tanto que los tenedores de los papeles a 10 años ganaron un 16%. Si bien algunas nuevas parecen haberse disipado en los últimos días, es curioso que a pesar del buen ánimo prenavideño, la tasa de los bonos italianos a 10 años volvió a orillar el 7% anual. La buena noticia en este frente es que los inversores parecen estar aceptando la idea de que Italia puede sobrevivir con este nivel de pagos, dado que la mayor parte de la deuda está concentrada en inversores vernáculos y no tenemos vencimientos importantes ni a corto ni a mediano plazo que obliguen a una refinanciación de toda la deuda.

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